El Reino nunca duerme. En esta primavera de 2026, el Marruecos de la « Visión Real » se exhibe como un laboratorio a cielo abierto donde se encuentran el rendimiento macroeconómico, las reformas de sociedad y las innovaciones tecnológicas. Del Sáhara a los puertos del Mediterráneo, de los campus universitarios a los centros de clasificación automatizados, el país redibuja sus contornos con una ambición que ya no admite complejos.
Un balance bajo el signo de la resiliencia y las cifras de choque
Un Aziz Akhannouch ofensivo defendió su balance ante los representantes de la Nación. Frente a las crisis climáticas y geopolíticas, el Jefe del Gobierno desplegó una artillería de cifras para acallar a los escépticos: una inversión pública récord de 380.000 millones de dírhams (+61%) y un déficit presupuestario controlado en el 3,5%. Mientras la oposición señala el coste de la vida, el Gobierno apuesta por la solidez de los fundamentales: 684.000 empleos creados fuera del sector agrícola y una soberanía hídrica impulsada por la desalinización del agua de mar, que ha crecido un 800% en cinco años.
La revolución de las mentalidades: inglés y « oro verde »
En los campus, el cambio de paradigma es total. El inglés ya no es una opción, sino la nueva « llave » de la excelencia académica. Ya no se forman graduados, se forjan perfiles « operativos » listos para el mercado global.
Mientras tanto, en las tierras rurales, el cannabis lícito sale de la sombra para convertirse en un pilar económico. Con más de 19.500 quintales producidos en 2025 y exportaciones médicas a siete países, Marruecos transforma su « oro verde » en un motor de desarrollo regulado. En Ifrane, esta dinámica agrícola se ha duplicado con un memorándum de gran alcance con el Consejo Internacional de los Dátiles para proteger y valorizar el patrimonio de los oasis, especialmente la variedad « Al Majhoul ».
Modernización del Estado: de la prisión conectada al carné exprés
El Marruecos de 2026 es también el de la eficacia administrativa. En Bouskoura, el ministro de Transporte dio el pistoletazo de salida a un proceso de clasificación automatizado que reducirá el plazo de recepción de los permisos de conducir de dos meses a menos de una semana.
Más impactante aún, Rabat acoge la primera conferencia mundial sobre tecnología penitenciaria. El mensaje de Mohamed Salah Tamek es claro: utilizar la IA, la biometría y una arquitectura humana para humanizar la detención, gestionando al mismo tiempo una sobrepoblación carcelaria mundial que ha crecido un 25% desde 2020. Marruecos se posiciona aquí como el líder de una « solución africana » ante los retos de seguridad y dignidad.
Solidaridad territorial y cohesión continental
El desarrollo no sería nada sin el equilibrio de los territorios. En Tata, se inyectan 650 millones de dírhams para reparar las cicatrices de las inundaciones de 2024. En Chtouka Aït Baha, 30 autobuses escolares nuevos combaten el abandono escolar en el mundo rural.
Finalmente, Casablanca reafirma la vocación africana del Reino con el lanzamiento del 1er Foro de ONG del voluntariado. Bajo el lema de la integración y la solidaridad, quince países dibujan juntos la futura « Unión Africana del Voluntariado », demostrando que el « soft power » marroquí es, más que nunca, un motor de acercamiento entre los pueblos del continente.
Desde el despegue de la aeronáutica hasta la protección de la infancia contra la mendicidad, el Marruecos de 2026 no se contenta con gestionar el presente: construye, con precisión quirúrgica, su futuro.

