MARRUECOS: PRESENTE Y FUTURO ( tercera parte) Marruecos en Iberoamérica Por Clara Riveros en CPLATAM

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Boughaleb Elattar, embajador del Reino de Marruecos presenta sus cartas credenciales a Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, a finales de junio (2018)

Clara Riveros es politóloga. Consultora y analista política en temas relacionados con América Latina y Marruecos y directora en CPLATAM -Análisis Político en América Latina-

En cuanto a la relación entre España y Marruecos, Mechbal destaca la efectiva cooperación hispano-marroquí al servicio de la seguridad en el Mediterráneo y observa con optimismo el clima político propicio que se ha construido a nivel bilateral en los últimos años, potenciado por el vigor del intercambio económico:

España es por sexto año consecutivo el primer socio comercial de Marruecos, tanto en exportaciones como en importaciones, con flujos comerciales que superaron los 14.000 millones de euros. Marruecos es, también, el primer socio de España en África, el primero después de los países europeos y de Estados Unidos. Marruecos es, entre otras cosas, un actor clave para regular la inmigración subsahariana que habría desbordado a España hace años, ante la imposibilidad española de asimilar las oleadas migratorias que tienen en Marruecos un destino de tránsito para llegar a España y a Europa como destino final.

En lo que respecta a la presencia de Marruecos en América Latina, es de señalar que, ha ido afianzándose en los últimos años. Sin embargo, el intercambio económico todavía es bastante tímido. A nivel de relaciones políticas y diplomáticas bilaterales, la diplomacia marroquí ha asumido un rol más proactivo y, explora, en algunos casos, posibilidades para profundizar el intercambio económico a partir de reuniones y mesas de trabajo con las oficinas comerciales de los países donde está presente.

Una relación bilateral que, en tiempo reciente, suscita interés tiene que ver con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Marruecos, tras la ruptura que duró 38 años. El designado embajador marroquí en La Habana, Boughaleb Elattar, ya se encuentra en la isla del Caribe, ha presentado sus cartas credenciales a finales de junio y, habrá que ver, en los próximos meses, cómo avanza la relación bilateral, así como las posibilidades de intercambio económico y comercial que puedan llegar a producirse entre los dos países. De momento, hay acercamiento a nivel político como constataron fuentes diplomáticas en el marco de la Fiesta del Trono que organizó Marruecos en La Habana para celebrar el aniversario de entronización de Mohamed VI y a la que habrían asistido representantes del gobierno cubano.

Farida Loudaya, embajadora del reino de Marruecos durante la presentación de sus cartas credenciales al presidente de la república de Colombia, Juan Manuel Santos y a la canciller María Ángela Holguín, a comienzos de 2017Marruecos en Colombia

 

Cabe destacar —de esa presencia de Marruecos en América Latina— la revitalización en la relación bilateral con Colombia, tras la llegada, a finales de 2016, de la embajadora Farida Loudaya quien asumió un rol proactivo y dinámico para avanzar en la relación bilateral y que ha sido reconocido tanto en la Cancillería como en el Congreso de la república de Colombia.

Loudaya ha explicado en diferentes escenarios los avances de su país en cuanto a desarrollo, progreso y estabilidad, que lo convierten en un escenario estratégico, no solo, aunque también, por su posición geográfica privilegiada, en un país abierto al mundo, atractivo para el turismo de diferentes perfiles (Marruecos recibió 12 millones de visitantes durante 2017) y, por supuesto, para la inversión, gracias a las ingentes reformas que ha experimentado el país tras el ascenso al trono del rey Mohamed VI.

La embajadora ilustra la diversificación de la economía marroquí con una apuesta decidida por el turismo y el sector servicios; la industria automotora y aeronáutica; la agricultura; el sector textil, la pesca (uno de los países con mayor producción pesquera en el mundo y el primero de África); la minería (uno de los mayores productores de fosfatos, posee el 85 % de las reservas mundiales); pero, también, reseña que su país ha tomado parte en sectores de innovación y protección del medio ambiente y otorga especial preeminencia a las energías renovables, posee una de las plantas solares más grandes del mundo y el mayor parque eólico de África. Marruecos ha mostrado interés y apertura hacia los mercados internacionales, lo que ha permitido la diversificación de sus relaciones comerciales con diferentes regiones del mundo.

La representante marroquí destaca que la relación entre Marruecos y Colombia, cumplirá 40 años en 2019 y que su país desea celebrar la relación bilateral profundizando los vínculos políticos y económicos. A este respecto hay que decir que las exportaciones de Colombia a Marruecos han tenido un incremento ostensible en el último año. De hecho, 2017 marcó un punto de inflexión en las exportaciones colombianas hacia Marruecos. En 2016 fueron de 5.793.810 USD, pero en 2017 alcanzaron los 30.770.802 USD. El incremento posiciona a Marruecos como el segundo país árabe con mayor recepción de exportaciones colombianas después de Líbano (40.716.405 USD). Aunque las cifras generan expectativa, las autoridades colombianas mantienen la cautela, a la espera de lo que ocurra durante 2018, con el propósito de tener más elementos para comprobar si la tendencia se mantiene o, incluso, si es posible que las exportaciones sigan creciendo.

Hay interés en potenciar el turismo entre los dos países por el potencial que ofrece el sector, debido a las características particulares que hacen de los dos países destinos atractivos, facilitando la movilidad de los marroquíes a Colombia y de los colombianos hacia Marruecos, con este fin se han estado negociando Acuerdos Marco en las áreas de turismo, deporte, cultura, movilidad y seguridad. La movilidad académica también es una prioridad, para facilitar el intercambio de estudiantes y profesores, se ha apoyado el Acuerdo Marco de Cooperación e intercambio que alcanzaron la Universidad Internacional de Rabat y la Universidad del Rosario. El intercambio cultural también se ha visto renovado y fortalecido con la presencia respectiva de artistas, creadores y escritores en cada país, incluso Marruecos realizó un evento en Bogotá, en el mes de abril, con el propósito de difundir y dar a conocer la música clásica árabe en territorio colombiano. También es de destacar que un corresponsal de la Agencia oficial de prensa marroquí, Maghreb Arab Press, ha sido asignado en Colombia, para cubrir e informar a los marroquíes sobre la actualidad del país andino y desde el territorio colombiano.

Marruecos ha mostrado su apoyo a Colombia en la búsqueda de la paz, como condición necesaria para promover el desarrollo y la estabilidad del país sudamericano. La embajadora expresó su reconocimiento al gobierno saliente y sus buenos deseos para que el nuevo presidente continúe avanzando en la dinámica constructiva y de reciprocidad entre los dos países que coadyuve en la profundización de la relación a nivel político y comercial:

Continuaremos elevando las relaciones bilaterales al nivel de las aspiraciones de los dos pueblos amigos, en beneficio de sus intereses y contribuyendo a la consolidación de la solidaridad entre los países del sur. Basada en el afecto profundo, las afinidades culturales y la comunidad de intereses, esta relación ha ido registrando, en estos últimos años, una dinámica muy positiva en todos los ámbitos, tanto políticos como económicos y culturales.

En estos años han tenido lugar consultas políticas y reuniones oficiales con las autoridades colombianas tendentes a elevar el nivel de la relación y cooperación bilateral que se verá fortalecida con la celebración, en 2019 y en tierra marroquí, de una nueva edición de la Comisión Mixta. En lo que respecta a la cooperación parlamentaria, se mantienen los encuentros de trabajo con senadores y representantes, que dio lugar, por primera vez, a la creación del Grupo de Amistad colombo-marroquí en el Senado colombiano; y, además, destaca que se han establecido canales de diálogo, intercambio y concertación con el Parlamento Andino para profundizar la agenda bilateral sobre intereses comunes entre los parlamentos marroquí y los parlamentos de los países andinos que integran ese organismo supranacional.

La embajadora ha expresado el interés y disposición de su país para lograr una mayor inserción de los productos marroquíes en Colombia, elevar las exportaciones desde su país, tanto en el marco bilateral, como a través de los organismos regionales en los que Marruecos tiene estatus de observador. Ese es el caso de la Alianza del Pacifico, plataforma de integración económica que eligió a Marruecos para abrir su Oficina con el propósito de extenderse al continente africano. En esa dirección sería de gran importancia que el nuevo gobierno de Colombia envié representación a la Oficina de la Alianza del Pacífico en Casablanca, Oficina que ya cuenta con representantes de México y de Chile, pero donde Colombia ha estado ausente.

Loudaya destaca la coyuntura tanto en Colombia como en Marruecos, que hace del tema migratorio y de movilidad humana, un punto central de la agenda política colombiana y también de la marroquí, considerando que los dos países pasaron de ser emisores de migrantes a receptores de enormes flujos migratorios. Lo anterior ha generado que tanto Colombia como Marruecos implementen y desarrollen políticas migratorias sobre la marcha de sus experiencias, regularizando y protegiendo los derechos fundamentales de los migrantes con un enfoque de solidaridad como Estados receptores. En ese sentido, observa la embajadora que, Marruecos será el anfitrión de la Cumbre Mundial sobre la Migración, que tendrá lugar en la ciudad de Marrakech, los días 10 y 11 de diciembre (2018), y que será una Cumbre histórica por la adopción del primer “Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular”, en la que se llegará a numerosos compromisos  en la lucha contra la trata de personas y la separación de las familias; para garantizar la protección de los inmigrantes indocumentados; y, también para conocer y encausar hacia un mejor aprovechamiento los beneficios de las migraciones.

(Continuara)