Marruecos/A pesar de los pesares Significativa mejora de la situación de la mujer Sara KASSIR

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Últimamente, la situación de la mujer marroquí  ha conocido avances importantes por medio de numerosos logros realizados tanto a nivel constitucional, legislativo, político como jurídico. Lo cual hace que el Reino sea un modelo único en la región árabe y africana.

Sara Kassir
No obstante, dicho proceso se enfrenta con muchas dificultades en vía de consagración relativas a los valores de igualdad y de paridad, además de los de paridad y de la promoción de los derechos sociales y económicos de la mujer.
La presencia notable de la mujer marroquí a nivel de las escenas política e institucional nacionales constituyó una fuente de radiación en los planes regional y continental. La citada presencia  no escatima ningún campo de actividades, ni tampoco desdeña alguno de los niveles de responsabilidad que ha de ocupar, tanto a nivel del gobierno como al del parlamento, de justicia o de diplomacia, incluso las profesionales que fueron consideradas desde hace mucho tiempo como sectores privilegiados por la fuerte presencia del hombre. Verbigracia, la profesión del Adoul (notario tradicional), ya accesible a las mujeres tras una reciente decisión real.
Por un lado, las claras disposiciones constitucionales vedan toda forma de discriminación hacia las mujeres y estipula la igualdad entre ambos sexos en lo que concierne los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y medioambientales.
De igual manera, la necesidad de establecer una instancia de paridad con miras a luchar contra todas las formas de discriminación interviene para reforzar los derechos de la mujer marroquí, abriéndole nuevas perspectivas tras la promulgación de nuevas reformas legislativas y jurídicas emprendidas por el Reino a lo largo de los últimos años. En ese sentido, se hace referencia al Código de la familia y la aprobación del Protocolo facultativo de la convención sobre la eliminación de toda forma de discriminación hacia las mujeres.
De otra parte, la representatividad política de la mujer, tal como uno de los aspectos distinguidos de la experiencia marroquí en el dominio del empoderamiento político de las mujeres, permitió emprender  una serie de medidas legislativas para incrementar la presencia y la representatividad de la mujer dentro de las instituciones electas tanto a nivel nacional como al regional y local.
En 2002, el establecimiento de una lista nacional reservada a las mujeres durante las elecciones (denominada cota) permitió el aumento del margen de participación de las mujeres en la vida política y legislativa del Reino, en la estela de un predominio de una “cultura masculina” dentro de las elites y sobre todo, a nivel de los partidos políticos y de los sindicatos.
Para concluir, se puede notar, como marroquíes, que la cultura “atrasada “consistente en difundir imágenes estereotipadas de la mujer impacta infinitamente no solo la mismísima mujer marroquí  sino también  el conjunto de la sociedad y su desarrollo.
Traducción: Sara KASSIR