El horror cambia de dimensión. Mientras el polvo apenas se asienta sobre Beirut y sus alrededores, las cifras que llegan de la Protección Civil libanesa hielan la sangre. El balance de los ataques israelíes llevados a cabo este miércoles 8 de abril de 2026 ha experimentado un salto dramático: se contabilizan ya 254 muertos y 1.165 heridos.
Una escalada sin precedentes
Lo que a primera hora del día se presentó como una operación selectiva se ha transformado en un verdadero diluvio de fuego sobre barrios residenciales en el corazón de la capital, su suburbio sur, así como en el sur y el este del Líbano. Los ataques, de una intensidad nunca vista desde el lanzamiento de la operación « Rugido del León », han dejado tras de sí escenas de desolación total.
Indignación y condena
Ante la magnitud de la tragedia, el ministro libanés de Información, Paul Morcos, ha intervenido con firmeza. Condenando esta « peligrosa escalada », denunció una « violación flagrante y persistente » del derecho internacional humanitario. Para el responsable libanés, la sangre derramada este miércoles confirma una estrategia deliberada de desestabilización de la que Israel asume, según él, « la entera responsabilidad ».
Mientras los servicios de rescate continúan buscando entre los escombros con la esperanza de encontrar supervivientes, la comunidad internacional observa con estupor este vuelco hacia lo desconocido.
EL OJO DE JEDIDI:
El recuento macabro no parece detenerse. Detrás de cada cifra hay familias destrozadas y un país que se hunde en las tinieblas. En Beirut, el estruendo de las bombas ha reemplazado cualquier esperanza de diálogo. infomarruecos.ma permanece en alerta máxima.

