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Entre politicas de partido y de nación

 

Los que tratan de pintar la realidad en el asunto de Gueguerat con sus intereses personales (corrupción moral y profesional) o por su rencor nunca saldrán de su círculo vicioso.

Contrariamente a lo que pretenden algunos, con o sin intención, sabiendo o ignorando, la crisis de la zona tampón de Gueguerat no comenzó el viernes 13/11, sino hace años, de manera intermitente en la que intervenía la más alta instancia de la ONU y su más alta autoridad.

Una de estas resoluciones más explicitas fue la 2414 adoptada en el 2018 en la que la ONU instó a los separatistas a retirarse inmediatamente de la zona de amortiguamiento de El Guerguarat que volvían a invadir y a ocupar.

Desde el 21 de octubre pasado cuando la banda del Polisario volvió a equivocarse en sus cálculos sobre Marruecos, el propio Secretario General intervino tres veces, en tres ocasiones.

En vano… También resultaron infructuosas las iniciativas de todos los que presentaron sus buenos oficios.

Sin conocer el límite de sus travesuras ni sus consecuencias el Polisario afirmaba a quien lo quería escuchar que su ocupación de la zona tampón “era definitivo”.

No lo fue como lo será nada lo que pretende. Apostando por la paz y la estabilidad, Marruecos tiene los medios y la capacidad de defender lo suyo dentro de los parámetros del derecho y la legalidad internacionales.

Celebrado la Fiesta de independencia de Marruecos Google comentaba la bandera marroquí así: « El rojo representa valores marroquíes como el coraje y la fuerza, mientras que el verde simboliza ideales como la paz y el amor ».

Es cierto.

No obstante, el problema no es Guerguerat sino las trasnochadas valoraciones del problema del Sahara en general de quien, en España, incapaz incluso de imaginar un nombre a su partido lo plagia de Obama “we can”, para quien la “descolonización del Sahara se hizo mal”. ¿Es culpa de Marruecos? Desde allí todo es amalgama: Ni la Marcha verde ocupó el Sahara, sino un acuerdo tripartito de Madrid (está en los expedientes y archivos del Consejo de seguridad de la ONU) y la posterior reunión el 28 de febrero de la Jemaa (Parlamento) saharaui, ni los saharauis crearon el Polisario, porque a sus comienzos, antes de ser secuestrado por Argelia con la complicidad española, era otra cosa ni absolutamente nada lo que pretenden los detractores de Marruecos hoy vice presidentes y con la firme intención, como siempre, con o sin Sahara, de crear problemas de incalculables consecuencias con su vecino del norte y comprometer unas relaciones estratégicas, fruto de decenios de esfuerzo y sacrificio.

Pero de España, tal y como es/está actualmente (con políticas de partidos y no nacionales como la de Podemos y o Podemos) los marroquíes no esperamos nada.

Los amantes de paz y justicia, los que no buscan votos con sus incongruentes posturas e imposturas, conocen el resto de la historia.

Falta por aclarar a los que se preguntan por el “cambio” de posiciones de los sucesivos inquilinos de la Moncloa (PSOE o PP) en torno al prefabricado problema del Sahara, que lo hacen en perfecto conocimiento o descubrimiento de causa: Su acceso a los entresijos de la descolonización del Sahara les impide seguir dando espalda a la realidad y a la razón.

Otra cosa seria tener la valentía moral y política de revelarlo.

 

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