« Muhammad o Cultura de Tolerancia » de Said Jedidi Hoy: Capítulo XVII LA ORACIÓN EN EL ISLAM

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Libro Said Jedidi
Said Jedidi
Said Jedidi es periodista y escritor

 “La oración ha sido prescrita a los creyentes para realizarla en horarios determinados” (Anissa’e, Las Mujeres, versículo 103)

Junto a la profesión de fe, la preocupación por los necesitados, el ayuno y la peregrinación a La Meca para los que puedan hacerlo, la oración forma parte de  los cinco pilares del Islam.
El principio es que la oración es una obligación cuyo tiempo legal está determinado por la legislación musulmana. La Sunna ha determinado un tiempo legal para cada una de las cinco oraciones obligatorias y las demás sus rogatorias del día.
De ninguna manera se puede rezar una oración antes de su tiempo pero si después de su tiempo siempre y cuando se tenga una razón válida.
La flexibilidad y el realismo de la religión musulmana han hecho que esta religión tuviera en cuenta circunstancias atenuantes y excepcionales, que pueden permitir reagrupar respectivamente la oración del Dohr con la del Asr y la del Magreb con la de Icha’a, tanto para avanzarlas como para retrasarlas en algunos específicos casos como por ejemplo, el viaje o a causa de una fuerte lluvia o intemperies como la nieve como lo estipula la Sunna del Profeta (SAS) puesto que esto acarrearía enormes molestias y muchas dificultades si la oración es rezada en una mezquita en su tiempo legal.
Flexibilidad y facilidad.  Allah, Exaltado Sea Dice en el versículo 286 de la Surat de Al Bakara o La Vaca:
“Allah no exige a nadie por encima de sus posibilidades”.
Es decir: Ser sincero hacia Allah, el Omnioyente en la oración y rezar conforme a la manera descrita en la Sunna del Profeta (SAS) son las dos condiciones fundamentales para su aceptación.
De tal modo que por una imperiosa necesidad de trabajo o de estudio en el extranjero, por ejemplo, está permitido reagrupar las oraciones, avanzándolas o retrasándolas.
El recogimiento en la oración significa, primero, que el corazón esté presente y atento y luego preservar este estado, son dos de los medios para entrar en el Paraíso:
“Por cierto que triunfarán los creyentes. Que observen sus oraciones con sumisión, Se aparten de las banalidades”, (Al Muminun, Los Creyentes, versículos 1,2 y 3).
Segundo de los cinco pilares del Islam después de la Chahada o profesión de fe, la oración en el Islam constituye un vínculo entre el individuo y su Señor, borra los pecados y expía los malos actos.
En esta óptica, la oración es el medio de apoyo y de ayuda en periodos difíciles y de tristeza. Allah, Exaltado Sea Dice en el Corán: “Buscad la ayuda en la paciencia y en la oración” y “Recitad lo que os ha sido revelado del Libro y estableced la oración. La verdad es que la oración impide los malos y vergonzosos actos”.
Efectivamente los musulmanes sacan múltiples beneficios y ventajas terapéuticas y espirituales desde la ablución hasta los diferentes movimientos y etapas de la oración: el Takbir, la posición de pie, la inclinación, la prosternación, la posición sentada y el Taslim.
Gracias a la oración, el individuo se convierte en escrupuloso, adquiriendo fuerzas para resistir a las tentaciones de todo tipo y firmeza en lo que debe emprender. El alma se eleva y no siente ante el mal más que repulsa y asco.
Recita lo que se te ha revelado del Libro [el Corán] y haz la oración, que ciertamente la oración preserva de cometer actos inmorales y reprobables. Y sabe que tener presente a Allah en el corazón durante la oración es lo importante, y Allah sabe lo que hacéis” (Al Ankabut, La Araña, versículo 45).
Sadaka allah ua alhadim.
En la religión musulmana la oración está constituida de un ritual físico que aporta un beneficio muy importante.
La repetición diaria de las mismas frases mantiene considerablemente la memoria (memorización, recitación del Corán, el Hadiz y las invocaciones etc.)
Y nos referimos únicamente a la meditación, reflexión y pensamiento. En una palabra: los beneficios y las virtudes de la oración son absoluta y literalmente impresionantes.