“Muhammad o cultura de tolerancia” de Said Jedidi hoy: EPISODIO XXI   EL PROFETA MUHAMMAD Y EL CONCEPTO DE LA VIDA

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Said Jedidi
Said Jedidi es periodista y escritor

“Que el hombre observe de qué fue creado: Fue creado de un líquido eyaculado Que proviene de entre el espinazo y las costillas”. (Attarik, Los Astros nocturno os, versículos 5, 6,7)

Ahmad Ibn Hambal dijo que “los hombres necesitan estudiar las ciencias religiosas más que comer y beber”. Y tiene razón porque como él mismo precisa: “se necesita comer y beber una o dos veces al día, mientras que el estudio de las ciencias religiosas es necesario en cada suspiro”. Por su parte el Imam Chafi’e ha dicho: Estudiar las ciencias religiosas es más meritorio que rezar oraciones su rogatorias”.
Y es que las ciencias en el Islam abarcan todos los aspectos de la vida.
En efecto, entre los conceptos del Islam podemos citar los de fe (al iman), de la rectitud (al Birr), el concepto de la Piedad (Attaqwa), el de la libertad, el de la igualdad y el de la fraternidad, la paz, la moralidad, entre otros. Todos en el marco de un concepto general que es el concepto de la vida.
En una de sus afirmaciones fundamentales, el Profeta Muhammad (SAS) recomendaba, sabiamente, que el hombre se considere un extraño en esta vida, como viajero que transita por el mundo.
La vida es una brillante demostración de la sabiduría y el conocimiento de Dios, un vívido reflejo de Su Arte y Poder. El es el Dador y el Creador de la Vida. Nada debe su existencia al azar y nadie se crea a sí mismo, ni crea tampoco ser alguno.
La vida le viene dada al hombre por Dios, y El es el Único Legitimado para quitarla; nadie más tiene derecho a destruir una vida. Es por ello por lo que el Islam prohíbe todo tipo de suicidios y autodestrucción y recomienda paciencia y buena fe, cuando muere un ser querido. Cuando se ejecuta a un asesino en castigo de sus crímenes su vida es arrebatada en virtud de derecho de Dios y de acuerdo con Su Ley. 
La vida constituye un valor querido y estimable y ninguna persona sensata y normal desearía perderla por su voluntad. Incluso, aquellos que, se sienten desesperados, y ponen fin a sus vidas cometiendo suicidio lento, tratan en el ultimo minuto de recuperar su existencia y desean recibir una segunda oportunidad de vivir.
Cuando Allah Exaltado Sea, da la vida al hombre, no le dota en vano de cualidades únicas y grandes facultades. Ni tampoco le carga en vano con determinadas obligaciones. Dios quiere ayudar al hombre a satisfacer el objetivo de la vida como una actividad creativa, y activa, y a saborear las delicias de la existencia con arreglo a la orientación divina. La vida es un valor recibido de Allah, el Omnisapiente, y el hombre un depositario que debe servirse de este valor con honradez y destreza, con respecto hacia Dios y con conciencia de su responsabilidad ante El. 
La vida puede asemejarse a un viaje, que se inicia en determinado punto y concluye en un determinado destino. Es una etapa transitoria, una introducción a la Vida Eterna en el Más Allá. En este viaje el hombre es un viajero, y sólo debe preocuparse por lo que es útil para la Vida Futura. Dicho de otro modo, deberá hacer todo el bien que pueda, y estar preparado para viajar en cualquier momento a la eternidad. Tendrá que considerar su vida en la tierra como una oportunidad, que se le ofrece para sacar el máximo provecho de ella mientras pueda, puesto que: cuando le llegue el momento de abandonarla no podrá retrasarse ni un segundo. Expirado su plazo, no podrá hacer nada por prolongarlo. La mejor forma de emplear la vida es, por consiguiente, vivir de acuerdo con las enseñanzas de Allah, Exaltado sea y convertirla en un tránsito seguro a la Vida Futura de la Eternidad.
Puesto que la importancia de la vida, como medio hacia un último fin, es tan grande, que el Islam ha elaborado un sistema completo de reglas y principios que muestran al hombre cómo debe vivirlas, qué debe tomar y qué debe abandonar, qué ha de realizar o qué ha de evitar, etc. Todos los hombres proceden de Allah, el Todopoderoso y no cabe ninguna duda de que todos volverán a El.