La selección marroquí de fútbol Sub-20 se coronó campeona del mundo tras imponerse con autoridad a su homóloga de Argentina (2-0), el domingo en el Estadio Nacional Julio Martínez Prádanos de Santiago de Chile.
Desde el inicio del partido, la selección nacional tuvo su primera ocasión peligrosa en el minuto 5 gracias a una rápida transición de Yasser Zabiri desde la derecha, pero el portero argentino lo detuvo en el borde del área. Los Leoncitos del Atlas obtuvieron luego un tiro libre, que Zabiri convirtió en el minuto 12.
Tras encajar el gol, la selección argentina buscó el empate presionando a la defensa marroquí, pero los pupilos del seleccionador Mohamed Ouahbi resistieron a todos los intentos ofensivos de la Albiceleste.
La selección nacional alineó una defensa sólida y resistió a la presión argentina, apostando por los contrataques fulminantes. Una estrategia que permitió una aceleración de Othmane Maamma por la derecha y un pase magistral a Zabiri, que anotó el segundo gol (minuto 29).
Gracias a su cohesión y disciplina táctica, los Leoncitos del Atlas obligaron a los argentinos a cometer varios errores y a mostrar un evidente nerviosismo, lo que obligó al seleccionador argentino Diego Placente a realizar sustituciones ya en el minuto 33. El equipo marroquí gestionó inteligentemente la primera parte, terminándola con una ventaja de 2-0.
En la segunda parte, el equipo argentino impuso su ritmo para intentar reducir la diferencia y creó varias ocasiones, sin llegar a suponer una amenaza peligrosa para el portero Ibrahim Gomis. La selección marroquí mantuvo su cohesión y armonía, constituyendo una sólida barrera frente a las ofensivas argentinas.
Mohamed Ouahbi realizó el primer cambio en el minuto 62, sustituyendo a Yassine Khelifi por Saad El Haddad, quien aportó frescura al equipo nacional. Los compañeros del capitán Hossam El-Saddak mostraron un gran coraje en defensa, despejando una tras otra las amenazas de gol, al tiempo que lanzaban rápidos contraataques gracias a la velocidad del trío Zabiri, AEl Haddad y Maamma.
La selección nacional mantuvo su ventaja a pesar de los sucesivos ataques de la Albiceleste. El árbitro italiano Maurizio Mariani pitó el final del partido, coronando a Marruecos como campeón del mundo sub-20 por primera vez en su historia. Con este resultado, la selección nacional de fútbol sub-20 finalizó una participación excepcional en este Mundial, tras derrotar a equipos experimentados, como España, Brasil y Estados Unidos.
La ambición del fútbol nacional no se limita a ganar este título histórico, sino que representa la culminación de un profundo proceso de reforma estructural, basado en una formación moderna y una visión de futuro, impulsada por la Academia Mohammed VI de Fútbol, que se ha convertido hoy en día en una auténtica incubadora de talentos y una fuente esencial para dotar a las selecciones nacionales de jóvenes jugadores cualificados y capaces de competir al más alto nivel continental e internacional. MAP

