Me contaba mi amigo y cliente Ali, un poeta, según muchos confirmado, que, al terminar su anécdota, el jefe observa como todo el mundo “se moría” de risa… todo, menos uno.
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¿No te ha gustado? Le dijo el jefe al que no se moría de risa
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Es que yo me jubilo hoy
Sin necesitar preguntarle lo que quería “insinuar” con su “chiste” (porque lo es), Omar me lo explicó con un tono, mezcla de ironía y de tristeza:
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Veo los comentarios a algunos poemas, entre comillados en las redes sociales y la indiferencia hacia los míos, entonces comprendo por qué…

