Nueva malversación argelino-polisarista ayuda humanitaria Harina de maíz desinada a las poblaciones de campamentos a 250 dinares el Kilogramo en tiendas argelinas  

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El Polisario: una milicia sanguinaria con un jefe genocida, objeto de una orden de busca y captura internacional.

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo La respuesta del silencio que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… preferente y casi exclusivamente con una ínfima parte de los saharauis.

En los campamentos creíamos que gato escarmentado del agua fría huye. Pues no cuando se trata de Argelia y sus subordinados del Polisario y la ayuda humanitaria internacional.
La Oficina anti-fraude de la UE había establecido repetidas y abusivas malversaciones argelino-polisaristas de la ayuda humanitaria de la Unión europea. Y asi lo dio públicamente en enero del 2015.
Ahora es el sitio Web Gofio que descubre harina de maíz dada (se debe verificar si se ha dado o comercializado con el Polisario) por una ONG española en tiendas argelinas a 250 dinares (1’2 euros), lo que no ha podido dejar indiferente la “rights-humansorg” que lo ha denunciado.
Ahora bien, ni la citada organización de derechos os ni el sitio web Gofio ni la UE ni la UA ni nadie conoce los pormenores de estas malversaciones. No es solo Ghali y sus 40 ladrones, sino, y s todo, Argelia e incluso algunos medios españoles (políticos, asociativos etc.) que se enriquecen de esa ayuda humanitaria internacional mientras que la hambruna azota los campamentos argelinos de Tindouf cuyas poblaciones sirven esqueléticas y hambrientas para exponerlas ante eventuales visites de los campamentos.
Extraña, cruel e inhumana forma de mendicidad a la que contribuyen con fines muy lucros muchas organizaciones y hasta partidos políticos españoles, además del mentor argelino, maestro de orquestra de estas malversaciones.