Plan Araucanía en Chile Se propone considerar el Proyecto Marroquí a la ONU sobre Autonomía. Dr. Mario H. Concha Vergara Director de la Fundación Olof Palme-Chile

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Dr. Mario H. Concha Vergara Director de la Fundación Olof Palme-Chile

 

El lunes 24 de septiembre el presidente de Chile Sebastían Piñera, antes de partir a la ONU en dónde hablará, entre otras cosas, sobre la necesidad de liberar a Venezuela de su oprobiosa dictadura y, además, se entrevistará con el presidente de EE.UU. Donald Trump,visitó la región de la Araucanía para presentar su Plan Impulso Araucanía, mediante el cual le da reconocimiento a los pueblos originarios, siendo el más grande, en términos poblacionales y territoriales el pueblo Mapuche, que incluso vive allende las fronteras en Argentina.

Los pueblos originarios sobrevivientes a los españoles y chilenos en Chile son: Pueblo aymara, Pueblo quechua, Pueblo atacameño, Pueblo kolla, Pueblo diaguita, Pueblo rapanui, Pueblo mapuche, Pueblo yagán y Pueblo kawésqar. De todas estas etnias, la mayor es la etnia Mapuche que cuenta con más o menos 1 millón de habitantes, seguido del Pueblo aymara que cuenta con cerca de 100 habitantes. El resto de las etnias, no por eso menos importantes, todas tienen menos de 40 mil habitantes, siendo desde el punto de vista geográfico e internacional la más importante la Rapa Nui (Isla de Pascua).
El presidente Piñera, al pie del Cerro Ñielol,[1] con la participación de ministros, concejales, alcaldes, algunos dirigentes mapuches y miembros de las colectividades políticas, se dirigió exclusivamente al pueblo Mapuche y sus políticas sobre pueblos originarios obviaron mencionar los problemas de los demás. Destacó las cualidades de la zona, que queda en el centro sur del país pero, además, no pudo obviar hablar del olvido que existía para la solución de dichos problemas de la Araucanía, reconociendo que esa es “la zona más pobre del país”.
Recordó el Presidente que la historia de la zona ha estado marcada por desencuentros (grandes masacres y apropiación indebida de terrenos[2]) reconociendo que esto había nacido cuando el Estado de Chile inició a mediados del S. IXX una política de apropiación de terrenos en la zona.
Considerando esto, Piñera anunció una reforma que reconozca constitucionalmente[3] a los pueblos originarios lo cual nos “llena de orgullo y enriquece nuestra cultura”. Dijo que presentaría con urgencia un proyecto de Ley para la creación del Ministerio de Pueblos Originarios y el Consejo de Pueblos, lo cual obviamente es una innovación en las políticas del país. Además Piñera planteó la creación de financiamientos complementarios para facilitar y promover la participación de representantes indígenas en los cargos de elección popular, “para que así la voz de los pueblos sea escuchada”. También dijo que crearía mecanismos para “que mejoren la capacidad de disponer de las tierras”. El Presidente no habló de la devolución de las tierras, lo cual contentó mucho a los empresarios terratenientes.
Dijo Piñera que la región de la Araucanía recibiría no menos de 8 mil millones de dólares para reactivar la economía buscando, también, potenciar la inversión extranjera en la Araucanía. En este punto, el Presidente no ofreció nada a las demás etnia y se olvidó de que el pueblo Mapuche no existe solamente en la Araucanía sino que se ubica hasta Chiloé.
Entre los errores que se le criticaron al Presidente están el de la construcción de  10 nuevos hospitales cuando ciertamente hay varios en etapa de construcción. También se le ha criticado el flujo de recursos económicos pues este anuncio fue como un tiro al aire. Se criticó que el Plan sea a 8 años cuando el gobierno dura solamente 4 años.
Se cree que este Plan pavimentará, en cierto sentido, el camino a la paz pues la Araucanía tiene un grave problema con grupos terroristas que dicen luchar por su pueblo, aunque son una minoría.
Se criticó también la presentación de la representación indígena y si esta reforma constitucional consideraría los estándares internacionales de pueblos indígenas u originarios con autodeterminación, autonomía territorial y plurinacionalidad. Al respecto debemos recordar que varias organizaciones sociales como el Centro de Estudios del Magreb Para las Américas, la Fundación Olof Palme, y otras han planteado, en reiteradas oportunidades la consideración del Modelo marroquí que presentó una propuesta formal para la autonomía del la población Saharaui, que es parte de Marruecos y vive un amplio crecimiento económico y un total mejoramiento en la calidad de vida de sus habitantes con integro respeto a los DD.HH.
Obviamente, la propuesta del gobierno chileno no es mala pero, esta debió haber consultado a los pueblos involucrados, haber tomado en cuenta la opinión de los jefes tribales y de la población en general pues como ha planteado el Centro de Estudios del Magreb Para las Américas  esta autonomía debe considerar la administración local de las policías con la total jurisdicción de los organismos regionales para evitar las confrontaciones y actos de terrorismo que existen en la actualidad. Además, como Plan de Desarrollo Económico, debe plantearse y llevar a cabo una total Planificación Regional en las zonas mapuches, en especial en la Araucanía, con el fin de que se fomente la inversión en la agricultura, pesca y turismo de la región permitiendo la creación de cooperativas…
La infraestructura regional de la Araucanía (e Isla de Pascua) está en manos de empresas extranjeras monopólicas y éstas deberían ser controladas por el gobierno regional autónomo y también debería asegurarse la vivienda social, la educación universal gratuita, la seguridad y protección social en todos sus ámbitos, incluida la protección medioambiental.
Los impuestos, tasas, contribuciones, etcétera, deben ser fijados por los órganos competentes creados para la región y no centralizados por el Estado chileno. El financiamiento regional se hará con los ingresos propios y si estos no fueran suficientes serán provistos, en parte, por el Estado Nacional pues se supone que la autonomía corresponde a un Estado solidario.
La Autonomía Regional, no significa, de ningún modo que se pierda la soberanía chilena y no se rinda culto a su himno nacional, bandera y Presidencia de la República, entre otros. Esto significa además, que la soberanía será defendida por las FF.AA. chilenas, y que las relaciones exteriores estarán en manos del Presidente de la República de Chile, en consulta, si se requiere, al representante de la Autonomía Regional de la Araucanía. Pero, debe entenderse que la soberanía en cuanto a la exploración y explotación de los recursos naturales de la región, competen a las autoridades regionales.
En general, debemos decir que con respecto a los gobiernos anteriores, el Plan presentado por el Presidente Piñera es un avance con comparado a los demás gobiernos; sin embargo, los congresistas chilenos y el propio gobierno, deberían considerar la propuesta de autonomía  para el Sahara Marroquí presentada a la ONU por el Rey de Marruecos Mohamed VI como un modelo a seguir para la verdadera autonomía Mapuche.
[1] Cerro sagrado para el pueblo mapuche
[2] Nota del Autor
[3] La actual Constitución de Chile, dejada por la dictadura de Pinochet, no reconoce a los pueblos originarios.