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POBRE VENEZUELA, PAÍS RICAMENTE POBRE Dr. Mario H. Concha Vergara, PhD. –Docente – Chile

Opinión

 

Juan Gerardo Antonio Guaidó Márquez (La Guaira, Venezuela; 28 de julio de 1983) es un político e ingeniero venezolano, actual presidente en disputa de la Asamblea Nacional de Venezuela y parcialmente reconocido como presidente encargado de Venezuela por varios países del mundo occidental. Él ha estado varias veces a punto de ser asesinado por las huestes de Maduro, quién es un oscuro personaje que pasó de mozo de Hugo Chávez a Presidente de Venezuela mediante fraudulentas elecciones. Maduro fue chofer de microbuses y su cultura es la de un “chamo” que ni terminó la escuela primaria pero, siendo dirigente sindical (del metro de Caracas) logró escalar algunas posiciones pues hizo un curso ad-hoc en Cuba en donde logró el apoyo y simpatía de Fidel Castro. Es nás, se cree que Castro en complicidad con Maduro hizo asesinar a Chávez quien llegó a tener un cáncer terminal.

En 2017 en medio de una profunda crisis que sufrió Venezuela Nicolás Maduro resolvió convocar a una nueva Asamblea constituyente, con el desfachatado y falaz argumento de afianzar la protección social y la igualdad, perfeccionar el sistema económico y político del pueblo y renovar todos los poderes públicos venezolanos. Olvidándose que la Constitución de Venezuela era “la mejor del mundo” según él y sus adláteres.

La convocatoria señaló que debía ser una constituyente de la juventud y de los estudiantes, pero, sobre todo, profundamente obrera, comunal y campesina. Se pretendía, además, una disparatada elección de segundo grado para escoger a los constituyentes, en la que sólo los organismos afines a la « revolución bolivariana » designaran los candidatos y donde no participarann los partidos políticos.

Maduro,  heredó de Chávez el apoyo del PCV,(Partido Comunista de Venezuela) el cual comenzó a apoyar a Chávez después que este le asignara una gran ayuda económica. hay que recordar que en un principio el PCV, así como el Partido Comunista de Chile (PCCh) se oponían a Chávez a quien tildaban de fascista. Todo esto cambió cundo Chávez fue avalado pór Fidel Castro e inteligentemente, una vez en el gobierno, comenzó a donar millones de dólares a cada partido.

El Partido Comunista de Venezuela (PCV) apoyó a Hugo Chávez poniendo vaias condiciones y, a Nicolás Maduro, como líderes histórico del planteamiento revolucionario chavista, y se enmarcó en su estrategia clásica de “revolución por etapas: una de «liberación nacional y otra socialista, de la que surgió, para la primera etapa, una alianza catalogada como ”frente nacional amplio patriótico”, con un sector de la “burguesía nacional no monopólica y no asociada y ni dependiente del capital imperialista”, al menos en su línea política vigente hasta 2017; como se acodó en el XIV congreso del PCV.

Así, el apoyo y participación del PCV, a los gobiernos chavistas tenía como objeto respaldar el llamado “proceso de liberación nacional”, definiendo como enemigos a la revolución al imperialismo, representado por Estados Unidos, y a la “fracción tradicional” de la burguesía venezolana. En esa primera etapa, la clase trabajadora debía acumular fuerza política y conquistar una ampliación de sus derechos laborales y sociales, pero sin trascender la relación capital-trabajo; porque lo fundamental era el desarrollo de las fuerzas productivas, para crear la base material que necesitaba la futura transición al socialismo.

El PCV convocó urgentemente  a su XII Conferencia Nacional y apoyó a Maduro como su candidato presidencial, asumiendo el programa gubernamental presentado por Chávez en 2012 (el llamado “Plan de la Patria”), y realizó críticas puntuales a la «corrupción» y «burocratismo» del aparato estatal. Esto, en el marco de la denominada amplia unidad patriótica antiimperialista.

Después de la fraudulenta  victoria de Maduro en las elecciones presidenciales de abril de 2013, (lleva 19 años en el poder, mediante elecciones fraudulentas)  el PCV planteó una nueva economía como la eliminación del impuesto al valor agregado (IVA), una central estatal de importaciones, aumento de los impuestos a la banca y suspensión de la asignación de divisas a la burguesía.(Es decir a todos quienes no tuvieran un “carnet de la patria”) Y, en 2014, recomendó un aumento general y escalonado de salarios, cuestión que nunca se cumplió.

También, el PCV, realizó un giro para adaptarse al discurso oficial del gobierno acerca de la existencia de una “guerra económica” responsable de los altos índices inflacionarios que superaron todo lo imaginable en el mundo, y la escasez de mercancías, (existente hasta hoy) que provocó un deterioro sostenido del salario real. El PCV comnzó a exigir “cárcel para los especuladores, acaparadores y corruptos”, (cai todos miembros del entorno chavista-madurista) en tanto expresiones de “una conspiración dirigida a profundizar las debilidades de la economía como instrumento que revierta el proceso político y social venezolano”.

Para entonces (2014), no había pandemia y así y todo, la recesión económica se entronizó por años hasta el día de hoy; acompañada de un incremento de la inflación y fenómenos como la escasez de alimentos, medicinas, repuestos de todo tipo,  y se originó, además, una contracción de divisas asignadas a las importaciones,  asignando estos  recursos al pago de deuda externa del gobierno y los pasivos totales de Petróleos de Venezuela (PDVSA), ambos legados de Chávez. Una recesión económica que se agravó con el desplome del precio del petróleo en 2015 y con las primeras sanciones económicas estadounidenses en agosto de 2017.

A pesar de que todos los índices económicos y sociales estaban en contra del programa del PCV, este mantuvo la alianza con el gobierno de Maduro para las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015, en las que a pesar del fraude madurista,  obtuvo una importante victoria la coalición de partidos de la oposición tradicional: la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) consiguió dos tercios de la Asamblea Nacional.

La victoria de la MUD, canalizó el descontento por la depauperación de las condiciones de vida de las masas y el rechazo al gobierno de la mayoría de la población venezolana que ejerció su derecho al voto,lo que creó una estampida de venezolanos huyendo hacia ell exterior; hasta hoy se cree que unos 7 millones de venezolanos emigraron del país.  El PCV trató de explicar este fenómeno como consecuencia de “no haber logrado que las masas adquirieran conciencia de la confrontación con el imperialismo y la oligarquía; es decir, existiría aún una incomprensión acerca de la agresión imperialista sostenida y multifacética”; en otras palabras para el PCV el pueblo era el culpable del fracaso del chavismo-madurismo. En el marco de esa caracterización tont, el PCV apoyó la declaración de desacato y revocación de las competencias a la Asamblea Nacional controlada por la oposición democrática. Conllevando a un cierre de facto de la Asamblea Nacional y el establecimiento de un régimen político totalmente dictatorial por el gobierno de Maduro, a través del uso del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), entre 2016 y 2017.

De esta manera, el PCV, (más papista que el Papa)  justificó la suspensión la democracia con casi total recorte de libertades, que llevaron a una gran e inmensa represión a las masivas protestas ocurridas en 2017, que comenzaron en defensa de la Asamblea Nacional elegida en 2015, y después se convirtieron en una expresión de todo el descontento popular, con manifestaciones pacíficas y algunos hechos violentos por parte del gobierno que usó todos sus medios letales para aplacar las protestas.

Para el PCV, “la ofensiva violenta reaccionaria podría ser neutralizada y derrotada con una acción eficaz, coherente y contundente de las instituciones y el pueblo”. Es decir, por la vóa de la violenta represión. El PCV, se enfrentaba simplemente a la “derecha fascista”. Lo cual no deja de ser de Perogrullo pues, en realidad, Venezuela es uno de los pocos países que no cuenta con “derechas”. Por eso, también, apoyó la imposición inconsulta de la Asamblea Constituyente en agosto de 2017, aunque solicitando retóricamente que fuera ”revolucionaria”.

Pero, más allá de ese respaldo político al gobierno, el agudo deterioro de los salarios y evidentes negocios de altos funcionarios y empresarios amigos, muchos de los cuales están presos en el extranjero, con la asignación de dólares a un tipo de cambio oficial sobrevaluado, generó presiones en el PCV, y entonces en el mismo 2017 hubo un cambio de la línea política de ese partido, que es la base programática de la actual ruptura de la alianza con Maduro. Según el XV Congreso del PCV «se agudizan los conflictos en el bloque bolivariano, parte del cual ha cambiado su condición de clase para integrarse a los distintos sectores de la burguesía, produciendo contradicciones anticapitalistas no antagónicas». Y, también, resaltó la necesidad de organizar un «bloque popular revolucionario», que es el germen de la Alternativa Popular Revolucionaria (APR).

En 2018 el PCV siguió apoyando a Maduro culpando de todo el desastre económico y social a Estados Unidos, haciendo poco caso de las denuncias de sus propios militantes sobre la gran corrupción del régimen e ignorando la penetración del narcotráfico en él, lo cual era desde un principio comandado por el segundo a bordo del chavismo Diosdado Cabello quien está considerado como el personaje más rico de Venezuela. Para intentar protegerse de las presiones de sus bases y algunos dirigentes, la dirección del PCV firmó un acuerdo programático con la presencia de Maduro, acuerdo que nunca se cumplió.

La ejecución del Memorando 2792 mediante el cual Maduro  incluyó una mega devaluación del tipo de cambio oficial, eliminación del control de precios, exoneración de aranceles para los empresarios importadores y del impuesto sobre la renta para Pdvsa y el capital transnacional socio en las empresas mixtas, y una reforma laboral regresiva con el memorando 2792, emitido el 11 de octubre de 2018 y firmado por el ministro de trabajo Eduardo Piñate.

Comenzó como algo central en el proceso de distanciamiento del PCV con el gobierno, ya que este promueve “una destrucción de los ingresos salariales de la clase trabajadora y cambios regresivos en las relaciones laborales con la creación de una mesa técnica gubernamental encargada de evaluar la adaptación de los antiguos y nuevos contratos colectivos al salario mínimo, que ha implicado la violación del principio de progresividad, la afectación del concepto general de salario, el fin de facto de la negociación colectiva de los contratos laborales, despidos masivos e indirectos en empresas privadas mediante el uso de la figura de la suspensión de trabajadores con la continuidad del pago del salario mínimo pero sin recibir bonos compensatorios, y la eliminación del derecho a huelga al suprimir las salas de reclamos de las Inspectorías del Trabajo”.

Durante los primeros seis meses de 2022, el gobierno de Maduro comenzó a mentir descaradamente sobre la recuperación económica vista solamente por él y sus adláteres. Esto le sirvió para mantener el control político y militar del país logrando que la oposición practique una retirada estratégica. Por otro lado, la devolución de una partida de oro confiscada por el Banco de Inglaterra a Guaidó quien es reconocido como el presidente encargado de Venezuela y quien tiene cierta libertad para desplazarse por el país pues el régimen no se atreve a detenerlo debido a las presiones internacionales. Hay que recordar que el régimen de Maduro es reconocido solamente por dictaduras, por ejemplo Cuba, Nicaragua, China, Corea del Norte, Rusia, y otros.

El Partido Comunista de Venezuela, (PCV), s sin duda el más antiguo de Venezuela; fue fundado en 1931. Por sus filas pasaron personajes como el músico Alí Primera, el escritor Aquiles Nazoa, Miguel Otero Silva, fundador del diario El Nacional,  el famoso pintor Gabriel Bracho, y muchos otros destacados prsonajes que le dieron un gran aire de respeto al Partido.

El PCV partido que le dio su apoyo a Hugo Chávez, a pesar de la reticencia del MVR (Movimiento Quinta República), decidió poner fin a su apoyo al gobierno de Nicolás Maduro considerado el Delfin de Chávez. Así, este  se resta de la coalición liderada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) (Ex-MVR) que respalda al régimen chavista-madurista y concurrirá en otra lista a las cuestionadas elecciones legislativas del 6 de diciembre.  Su crítica es que se requiere una “salida más revolucionaria” ante los anuncios de Maduro de mejorar sus relaciones con EE.UU.

Pro, esto no significa, en absoluto, que el PCV vaya a unirse a la oposición democrática venezolana. En un comunicado aseguró que su distanciamiento del oficialismo es para “acumular fuerzas para una salida revolucionaria a la crisis del capitalismo dependiente y rentista venezolano”. “El avance de una política económica liberal, reformista y entreguista, totalmente en contravía a lo establecido en los acuerdos PSUV-PCV, configuran el avance de un cuadro de ruptura del gobierno con la clase obrera y el pueblo trabajador”, dice PCV.

Esta situación dice el PCV “ha generado su resistencia combativa frente al retroceso creciente de los derechos laborales. A lo que ha respondido el Estado venezolano con represión, criminalización y judicialización de las legítimas luchas obrero-sindicales”. Muchos dirigentes locales y regionales del PCV han sido detenidos, perseguidos y hasta torturados por el régimen de Maduro. Ante esto los demás Partidos Comunistas latinoamericanos no se han pronunciado. Es más, el Partido Comunista de Chile es uno de los más solidarios con la dictadura de Maduro.

“Nosotros estamos totalmente en desacuerdo con las políticas que nacionalmente viene aplicando el gobierno del presidente Maduro. Y si el gobierno no está dispuesto a cambiarlas”. Ante esto,  se creó una nueva coalición política en la cual participan los partidos Patria Para Todos, que se dividió por el apoyo de una fracción a Maduro, Izquierda Unida que es un grupúsculo sin mayor importancia en el ámbito político venezolano, y al Movimiento Tupamaro, creándose así el nuevo movimiento Alternativa Popular Revolucionaria.

Maduro contraatacó al PCV diciendo que “Aunque digan que son de izquierda, están en la derecha“. Esto lo dijo por el canal de TV estatal para que no quedara dudas entre el pueblo venezolano. Insistiendo en poner al diputado del PCV, Oscar Figuera, actual Secretario General de ese partido con la supuesta oposición que hay en la ilegítima asamblea chavista. “Tenemos 256 diputados del bloque de la Patria cohesionados, unidos y leales más que nunca, leales siempre. Y 21 diputados de la oposición. Todos de la oposición, aunque algunos digan que son de izquierda, están en la derecha. Así de sencillo“.

El PCV respondió  acusando a Maduro de “incitar al odio” en su contra con un discurso lleno de “cinismo” y “arrogancia”, y alertó de posibles agresiones en contra de sus dirigentes y militantes, incluso “hasta la liquidación física”. En otras palabras, el PCV reconoce que el régimen madurista es proclive a la represión y asesinato tal como lo enunciara Michel Bachelet Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU.

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