Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Polisario: Nunca más…

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la dignidad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir.

 La pregunta que plantea y vuelve a hacer la gente: ¿Qué esperamos? No hay ni olor a esperanza del éxito del proyecto separatista argelino-polisarista. ¿Qué hacemos? Una pregunta a flor de boca y que ilustra la preocupación de estos rehenes en este gulag argelino de volver en encontrar la vida normal en su país (Marruecos) con su gente (saharauis y resto de la sociedad marroquí).

Todo el mundo en estos tristes campamentos o campos de concentración evoca de diferente tono elogioso lo que es hoy Dajla (la verdadera en el Sahara marroquí y no la vetusta Jaima en medio de Tindouf argelina. Lo que es Layun, Smara, Bujdor… y lo que es este campamento desde base 43 años.

“Da gusto vivir en una de las prosperas ciudades del Sahara marroquí”. Al argumento de N.POI le contesta un joven, laureado de la universidad Echevarría en Cuba sin trabajo desde hace 9 meses y sin esperanza de que lo tenga alguna vez: “Ser saharaui no arrastra consigo la obligación de vivir en esta miseria y en esta precariedad”.

Tienen y no disfrutan. Tienen país, vida decente, derechos garantizados y una voz y una voluntad. Tienen su Marruecos al que solo los apetitos expansionistas del vecino argelino, los ha separado. ¿para cuánto tiempo?

43 años de redundancia. Ayer, hoy y mañana. ¿Qué es lo que ha cambiado? ¿En qué se ha avanzado? Y… lo que ha cambiado en el Sahara marroquí… lo que ha avanzado.

Se desmorona la demagogia, instalándose el realismo y la valentía moral. La impostura ha durado más de lo suficiente.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page