Contents
No importa quién soy ni cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a poder llegar .El viejo Yehefdu lo decía siempre: “Cuando lo decida España, esto se acaba”. El viejo Cheikh se refería a la toma de conciencia de los responsables españoles para con su ex colonia y la realidad de lo que había pasado y debía pasar.Hoy es cosa hecha y constituye, según él, el comienzo del fin. Ni el cacareado referéndum ni otros que no sea la ONU para encontrar soluciones al problema del Sahara. Nueva postura española al respecto que presagia una convulsión del tema.Yehefdu lo decía: “En España mandan los gobiernos y no los ‘venidos ayer’”.Desde la tribuna de la Asamblea general de la ONU, el presidente del gobierno español en funciones acaba de infligir uno de los más duros reveses al proyecto separatista de Argila en el Sahara marroquí. Un punto de inflexión que se debe tener muy en cuenta, porque marca una ruptura entre el silencio cómplice de la ex potencia ocupante del territorio y la “osadía” de alzar la voz y decir la verdad o parte de ella.La cuestión del Sahara estrena era…

