Mi peluquero dice que en política como en gastronomía la redundancia revela la incapacidad del orador o de los oradores.
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En todo el mundo se espera que el jefe del Estado anuncie algo en sus discursos
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En todo, menos Argelia
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Lo de siempre. Punto y… seguido
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No hay nada que decir. Se repiten y creen en aquello de que tantas son las cosas que hemos realizado sin anunciarlas
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En su nuevo discurso el presidente Tebboune hubiera podido revelar, por lo menos, la razón de la movida en su diplomacia
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Creo que no lo necesitaba, ¿Quién ignora que se trata de una respuesta a los múltiples fracasos y a la incapacidad de seguir avanzando a ciegas
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Son así hablan no cuando deben hacerlo sino cuando no tienen nada que hacer
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Yo creo que ni siquiera debe hablar. Que responda a los votos populares que no quieren un régimen militar
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¡Ah, eso…!
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Hablar por hablar
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Hablar para decir que existo
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Pues… una manera insalubre de existir
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Eso…

