CrónicasFeaturedMi peluquero y yo

Política y psicología popular Mi peluquero y yo Prensa/Difamación: Finge ignorar a tus enemigos; no caigas en la vulgaridad de defenderte*

Crimen sin castigo

 

Cuenta mi peluquero que uno de sus clientes españoles le ha expresado su perplejidad por el inexplicable silencio de las instituciones marroquíes ante las repetidas calumnias en la prensa española de quien ni siquiera es periodista.

  • El amigo español me dijo que en un momento en que la “Operación Kitchen”: espionaje, traiciones y abusos de todo tipo salpican a España y sus máximos dirigentes, hay usurpadoras de identidad periodística que calumnian lo que hasta su país reconoce y recompensa con la más insigne medalla del mérito civil en España como modelo de corrección

  • Quizás sería porque las autoridades marroquíes estiman que no se debe responder a lo insignificante

  • Correcto, pero es que el silencio suele estimular a los difamadores

  • El problema, mi querido amigo, no es una maestra o dos, si no el órgano que, su bajo precio o incluso sin precio porque otros pagan, acepta abrir sus columnas a quien no es periodista a expensas de un país supuestamente amigo y vecino, violando la deontología y los principios éticos de la prensa y sus reglas internacionalmente reconocidas

  • Pero yo, sin conocer mucho del tema, me parece lógico que, sin pruebas, cualquier difamación es pasible de una sanción en función de la envergadura de esta difamación

  • Contra el autor de la difamación y el editor de la difamación

  • El problema es que España está en el retrovisor de la prensa mundial por los abusos de poder, de confianza y de influencia

  • La espiga en el ojo ajeno… pero, el arte de ser sabio es el arte de saber qué ignorar aunque el difamado hy sus hombres hayan salvado miles de  vidas españolas

  • Eso…

  • *Henrik Ibsen

Afficher plus

Articles similaires

Laisser un commentaire

Votre adresse de messagerie ne sera pas publiée. Les champs obligatoires sont indiqués avec *

Voir Aussi
Fermer
Bouton retour en haut de la page
Fermer
Fermer