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A mi peluquero le impresiona la serenidad y la acertada visión de las estrategias diplomáticas del Reino.Sin bombo ni platillo, nuestra diplomacia avanza con pasos de giganteNo necesita tantos altavoces ni tanta demagogia como otrosPor ello, la inmensa mayoría de los países del mundo saludan la perspicacia de la diplomacia marroquíLo peor en la política exterior de un país es la precipitación, el nerviosismo, la pérdida de iniciativas (en plural) la inútil exageración y, naturalmente, la tergiversaciónMira amigo, todos en sus sitios, los militares a los cuarteles y los diplomáticos a lo suyoPero cuando se confunde o se inversa los papeles, se arma el zafarranchoY con este zafarrancho, la perdida de transparencia, de visibilidad y de credibilidadEs lo que ocurre a algunos vecinosNosotros sabemos lo que hacemos, como hacerlo y hacia donde debemos dirigirnosEn una palabra: la diplomacia tranquilaQue es la clave del éxitoEso…
A mi peluquero le impresiona la serenidad y la acertada visión de las estrategias diplomáticas del Reino.
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Sin bombo ni platillo, nuestra diplomacia avanza con pasos de gigante
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No necesita tantos altavoces ni tanta demagogia como otros
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Por ello, la inmensa mayoría de los países del mundo saludan la perspicacia de la diplomacia marroquí
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Lo peor en la política exterior de un país es la precipitación, el nerviosismo, la pérdida de iniciativas (en plural) la inútil exageración y, naturalmente, la tergiversación
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Mira amigo, todos en sus sitios, los militares a los cuarteles y los diplomáticos a lo suyo
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Pero cuando se confunde o se inversa los papeles, se arma el zafarrancho
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Y con este zafarrancho, la perdida de transparencia, de visibilidad y de credibilidad
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Es lo que ocurre a algunos vecinos
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Nosotros sabemos lo que hacemos, como hacerlo y hacia donde debemos dirigirnos
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En una palabra: la diplomacia tranquila
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Que es la clave del éxito
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Eso…

