Cronica desde TindufCrónicasFeatured

“Presidente”, “Ministros”, “embajadores” y malversores El milagro del campamento de “refugiados” de Tinduf

Tiempo de espejismo

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

Si, en algo el Polisario ha tenido éxito fue/es en tener locos a los organismos y organizaciones internacionales para calificar el campamento de “refugiados” que administra en la localidad argelina de Tinduf.

¿Gulag”, ¿Campamentos de “refugiados”, de rehenes, “¿Estado”, “Cola argelina” …?

La ONU y sus orga ismos no conocen un enigma igual en el mundo y en toda la historia de ayuda a los refugiados

Una auténtica lagartija que se transforma según las circunstancias y los imperativos. Miseria y desgracia cuando se trata de mendigar ayuda humanitaria internacional y “superpotencia” cuando se trata de apaciguar el irreconocible descontento de las poblaciones.

Ahora que surgen voces, cada vez más, de quienes se preguntan dónde están los “territorios liberados” y donde están los “territorios ocupados » el discurso polisarista parece abstracto y opaco. Ni unos ni otros. Zonas de amortiguamiento, según el acuerdo de alto el fuego auspiciado por la ONU, los primeros y territorio histórica, geográfica, geopolítica y legítimamente marroquíes.

Y los cuentos del Polisario que se repiten y en nada se diferencias. Una pesada redundancia que cansa a los rehenes en este gulag argelino de Tinduf.

Una impostura mal montada y mal ejecutada acaba así… en agua de borrajas. El Polisario es esto.

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