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Reflexiones de Mohamed Mrini: KALLET ECHGHOUL MOSSIBA (La ociosidad es un desastre)

Reflexiones

 

Mohamed M’Rini, periodista/escritor

Hablando del Kif, me refiero al Kif fumado en el sebsi (pipa larga), utilizado, entre otros, por Paul Bowles y tantos otros « notables » de la ciudad de Tánger y otras ciudades marroquíes. Me refiero al Kif lo vendido y  comprado bajo forma de bota y no la misteriosa « H » a la que algunos angloparlantes le han pegado el nombre de Mierda … que lo merece.

  En nuestra cultura se dice: « 9allet echghoul mossiba » (La ociosidad es un desastre).

   Como nativo de los finales de la década de los 40, fui testigo de primera mano y día a día del consumo del  Kif a través del Sebsi.

  La abrumadora mayoría de las personas que se ganaban el pan de cada día haciendo un trabajo muy duro: estibadores, pescadores, jornaleros de diversos sectores, porteadores que tenían que levantar sacos de 50 kilos de harina y cemento para ponérselos a la espalda de su animal compañero de trabajo, porteadores tirando de carros bien cargados (con los innumerables desniveles que hay en Tánger), campesinos y los trabajos duros de la tierra, M3allem de los hornos públicos…. Fumaban el kif, pero no fueron « fumados por el kif » tal el caso de los ociosos! Porque estaban trabajando, porque tenían un objetivo, una meta que alcanzar.

  Aparte de este segmento de la población, músicos, Adouls e incluso algunos Fkihs, algunos profesores, excelentes profesores de secundaria, taximanos, guías… también fumaban kif, ciertamente no en público, sino en privado.

   Era necesario la aparición de los « barones de la droga » para que este producto inofensivo cuando se fuma « como Dios manda » conozca restricciones, prohibiciones… y esto para que grandes cantidades queden en manos de estos barones y sus cómplices oficiales, para ser exportados y para hacer entrar, en parte y muy parcialmente, ingresos que serán blanqueadas en la inmobiliaria salvaje y lejos de cualquier norma urbanística y en los tristes “salones de té” que condenó el cierre del cálido y social café morisco … Café moro que también servía como conservatorio de música para los pobres.

   Si realmente, buscamos a proteger la salud del ciudadano, que recurramos a los venenos industrializados y vendidos en paquetes, llamados cigarrillos, drogas químicas y, antes de eso, que demos trabajo a los jóvenes y que no les dejemos que se ahoguen en la ociosidad.

9ALLET ECHGHOUL MOSSIBA (La ociosidad es un desastre).

Traducción: Mokhtar Gharbi

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