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Reflexiones de Mohammed Mrini Polución y desgaste

Tribuna

 

Mohamed M’Rini, periodista/escritor

Me corregirán si paso rozando los postes, pero pequeño y limitado cerebro que soy, me parece que no nos importa la boca de las poblaciones de este mundo.

– Las empresas pueden producir miles de toneladas de artículos de plástico, y no solo bolsitas, para comercializarlos, cubrirlos con tierra y mar, contaminar, sofocar el ecosistema…

  Y, para fingir luchar contra la contaminación, organizamos conferencias, seminarios, debates, campañas de sensibilización que invitan al consumidor de abajo a abajo a prestar atención a sus gestos y hábitos y tener cuidado de no contaminar la tierra y mar, después de haber puesto el peso de estas miles de toneladas de plástico en la espalda como SU CULPA  si las cosas llegaran a este punto.

   – Hablamos sobre la deforestación y exponemos fotos de un grupo de campesinas cargando madera sobre sus hombros, destinada a guisar o para calentarse, y sus cabras trepando a los árboles para comer.

   Pero ignoramos la deforestación de decenas de hectáreas para venderlas a magnates de la inmobiliaria, como el caso de Tánger, el bosque diplomático, otras regiones a lo largo del Mediterráneo y otras entre dos mares (Médiouna, Cap Spartel, Donabo… y mientras estamos allí Rahrah, Boubana…).

  – Le pedimos a este tipo de abajo que preste atención a su consumo de agua potable, pero permitimos que rieguen áreas de césped y piscinas.

  En otras palabras, los grandes, estos intocables, ganan mucho dinero contaminando, pero es en la parte posterior del pequeño tipo inferior de la escala donde se pone todo el peso de estos desastres. ¡Increíble!

Traducción: Mokhtar Gharbi

 

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