¿REGRESA LA GUERRA FRÍA AL CARIBE? Dr. Mario H. Concha Vergara, Ph.D. – Director de la Corporación Olof Palme-Chile

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Dr. Mario H. Concha Vergara Director de la Fundación Olof Palme-Chile

La Crisis del Caribe, o Crisis de Octubre, o Crisis de los Misiles en Cuba, fue un conflicto que en octubre de 1962 tuvo al mundo al borde de una guerra nuclear. Este conflicto se generó cuando Estado Unidos de América descubrió que la URSS pensaba instalar misiles nucleares de alcance medio en la Isla regentada entonces por Fidel Castro.

En la URSS gobernaba Nikita Jrushchov  y en EE.UU. El presidente John F. Kennedy, quien posteriormente fue asesinado.
Los soviéticos instalaron un Misil balístico de alcance medio R-6 (misil)  en Cuba que fue descubierto por las fotografías del  avión espía estadounidense, el U-2, en vuelo sobre Cuba a mediados de 1962. La CIA señaló al presidente Kennedy que las estructuras fotografiadas en Cuba parecían corresponder a instalaciones de misiles tácticos, todavía no operativas pero que lo estarían en poco tiempo, lo cual significó para el gobierno de EE.UU. una gran preocupación por cuanto apenas 200 kilómetros separaban al territorio estadounidense (específicamente la península de Florida) de las costas cubanas (distancia que se consideraba fácilmente superable por los misiles soviéticos) y dejarían sin respuesta a la defensa de EE.UU. y los sistemas de alerta temprana de batalla.
El 22 de octubre de 1962, Kennedy se dirigió al público estadounidense con un mensaje televisado de 17 minutos. Allí, habló por primera vez públicamente de establecer una cuarentena y un “cerco naval” alrededor de la isla de Cuba. Para cumplir esta medida se desplegaron barcos y aviones de guerra estadounidenses en el Mar Caribe a partir del 23 de octubre, destinados a ejercer un auténtico bloqueo aéreo-naval. El bloqueo fue tan efectivo que la URSS tuvo que desmantelar sus misiles en Cuba y retirar a su flota marítima de vuelta a su país. Sin embargo, esta fue la primera vez que el mundo encaraba la posibilidad de una guerra nuclear de envergadura lo cual puso de ascuas a todo el mundo.
Hoy, al parecer, se avecina un nuevo peligro de agresión atómica pero esta vez no de parte ni de Cuba ni de la URSS sino que de Rusia gobernada por Putin y de Venezuela gobernada por Maduro. La semana pasada Rusia envió dos bombarderos estratégicos TU 160 los cuales volaron 10 mil kilómetros desde Rusia a Venezuela con el fin de darle un apoyo militar al gobierno de Maduro. Esos bombarderos son portadores de misiles nucleares aunque esta vez no se pudo confirmar si habían llegado con ellos a Venezuela. Obviamente, el gobierno de Rusia lo negó. Esta flotilla llegó acompañada de un avión de carga y de otro bombardero no identificado. Estados Unidos y Colombia  llamaron a sus respectivos embajadores rusos y les manifestaron su malestar por dichas visitas a Venezuela.
Los bombarderos estratégicos regresaron a Moscú después de estar 5 días en Venezuela según anuncio de la propia Casa Blanca. Los bombarderos estratégicos, y el de carga, según versión de Walter Martínez un reportero de TV partidario del régimen venezolano, habrían descargado en Venezuela unas 500 toneladas de armamento de última generación. Para justificar la visita rusa, Maduro aprovechó de denunciar a Brasil, Colombia y EE.UU. De querer asesinarlo, siendo esta supuesta conspiración la número 50 que hace el venezolano.
Por otra parte, el Presidente de Colombia Iván Duque expresó su preocupación por la presencia de los bombarderos rusos diciendo: “No es un buen gesto”: “No podemos dejarnos provocar, no podemos dejar que Venezuela empiece a usar este tipo de herramientas de provocación. El continente debe estar alerta, no es solamente un acto inamistoso en contra de Colombia, sino también para la región. Este tipo de maniobras no son prudentes”, manifestó Duque.
Pero eso no es todo; los norteamericanos han denunciado que Venezuela ha decidido aceptar la creación de una base militar de Rusia en Venezuela, en la famosa isla de la Orchila la cual era el lugar de descanso de los Presidentes venezolanos. Según información recibida los rusos desde hace unos 10 años estaban tratando de conseguir el beneplácito venezolano para la instalación de dicha base militar. La isla en cuestión queda a 125 millas de la costa venezolana al noroeste de Caracas. Según los enviados militares rusos las autoridades de su país tomaron la decisión junto al presidente Maduro (quien no consultó a la Asamblea Legislativa) usar dicha isla para desplegar aviones estratégicos.
Pero, lo anterior no es todo, Maduro concertó con el gobierno de Irán el envío de ese país de tres destructores furtivos, de nueva generación, también hubo acuerdo con el gobierno de Turquía aunque ellos están en el más absoluto secreto.Además, hay que considerar que la posición de Turquía es ambivalente pues EE.UU. acaba de aprobar la entrega a ese país de Misiles Patriot. El gobierno de Maduro, que está cada día más aislado del resto de Latinoamérica, ha tenido que buscar socios anti norteamericanos en otras regiones.
Maduro, según expertos, no pasaría un examen psiquiátrico. Su obsesión sobre enemigos es más grande que la de Chávez quien llegó a denunciar una veintena de supuestos complots para asesinarlo. Maduro lleva 50 denuncias al respecto; es decir, superó a su mentor. A pesar de esto hay gobiernos como el ruso, el turco, el chino y el cubano, entre otros, que se aprovechan de su inestabilidad emocional y de a poco se van quedando con las principales materias primas del país: petróleo, oro, cobalto, uranio, y pesca. El pago de estas especies está disfrazado en ayuda militar y préstamos que en algunos casos no sobrepasan los siete mil millones de dólares lo que equivale a más de la mitad de las reservas del Banco Central de Venezuela, organismo que, por cierto, no tiene ningún tipo de autonomía.
La situación político-económica creada por Maduro es de tal gravedad que hasta el ex Presidente español Zapatero quien ha sido defensor a ultranza de Maduro y sus adláteres y quien viaja cada 2 meses a Caracas en donde según se dice se ha reunido con el FLN de Colombia y el Frente Polisario de Argelia, (Periodistas 100) ha solicitado a Maduro que libere la economía para lograr recuperar al país en donde el salario promedio de los trabajadores y las pensiones no superan los 2 dólares mensuales.
Por otro lado los políticos latinoamericanos están sorprendidos por el silencio de EE.UU. Ante la supuesta instalación de una base militar rusa en territorio venezolano. El anuncio fue hecho directamente por el gobierno de Putin y aún no ha habido una respuesta de parte del gobierno de Trump que sólo negoció la salida de los TU 160 que al parecer si volaron con armas estratégicas quedando solo a 200 millas de EE.UU. Finalmente los 4 aviones rusos volvieron a casa. Pero, lo interesante de todo esto es que “Estados Unidos retirará sus tropas de Siria: “El presidente Donald Trump ordenó retirar a los dos mil efectivos que tiene emplazados en Siria, según anunciaron el miércoles funcionarios estadounidenses, después de anunciar una victoria sobre el Estado Islámico”. Según algunos analistas Trump está pensando en no distraer tropas en Siria para usarlas posteriormente en Venezuela, con el beneplácito de Brasil, Colombia y del Grupo de Lima lo cual estaría avalado por la OEA.
El operativo militar ruso-venezolano se produce después de la visita de Nicolás Maduro a Vladimir Putin en Moscú, donde se cerró la firma de contratos con Rusia para «garantizar inversiones por un monto superior a los 6.000 millones de dólares». Los lazos de hermandad entre ambas naciones no son un secreto para la comunidad internacional. El ex presidente Hugo Chávez desde 2005 quiso afianzar las relaciones y contar con Rusia como aliado estratégico de su política multilateral.
Desde 2006 Rusia se ha convertido en el prestamista del régimen venezolano, al menos 17.000 millones de dólares les ha otorgado en préstamos y líneas de crédito a Caracas. Lamentablemente para Venezuela, la caída de la producción petrolera no le permite cumplir con sus principales compromisos económicos con Rusia, China y otras naciones, lo cual ha significado una extraordinaria merma en los caudales públicos pues la producción petrolera ha caído de  3 millones diarios de barriles al asumir Chávez a 1,1 millón con Maduro y con precios que habían llegado a los 100 dólares por barril a un promedio de 40 dólares en 2018. Todo esto ha significado no solamente el hambre de un pueblo que ya tiene 4 millones de emigrados sino que la muerte por inanición de niños y ancianos por miles y lo que es peor es la entrega del país a potencias extranjeras lo cual ha roto el equilibrio estratégico de la región.
El ex Presidente de Colombia Andrés Pastrana (1998-2002) comparó la supuesta instalación de una base militar rusa en territorio venezolano con la crisis de misiles entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética. “Se me viene a la memoria la crisis de los misiles entre los Estados Unidos y la Unión Soviética en octubre de 1962. ¿Será que hay pronunciamiento de Donald Trump o del secretario de estado de EEUU, Mike Pompeo?”, escribió Pastrana en Twitter. Hasta el momento no ha habido la reacción esperada por Pastrana, lo cual, de hecho, debe ser considerado peligroso pues no siempre quien calla otorga.