¿Revolución en las farmacias?

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El presidente del Consejo de la Competencia, Ahmed Rahhou, afirmó, el martes en Rabat, que el Consejo llama a abrir el debate sobre la evolución del modelo económico de las farmacias con el fin de mejorar los servicios prestados a los ciudadanos y acompañar las transformaciones del sistema de salud.

Al intervenir en una rueda de prensa dedicada a la presentación del dictamen del Consejo de la Competencia sobre la situación del mercado de los medicamentos en Marruecos, el Sr. Rahhou indicó que esta reflexión interviene en un contexto marcado por la generalización de la protección social y la ampliación de la cobertura médica, evoluciones susceptibles de provocar un aumento de los gastos de salud y del volumen de consumo de medicamentos.

Le mercado del medicamento en Marruecos representa aproximadamente 25 mil millones de dírhams (MMDH) de gastos anuales, dio a conocer, señalando que una parte importante de esta suma transita por las oficinas de farmacia, mientras que cerca de 13 MMDH pasan por los mayoristas distribuidores encargados del abastecimiento de las oficinas.

Para el Sr. Rahhou, la cuestión central no concierne únicamente a la importancia económica del sector, sino igualmente a la calidad del servicio prestado a los ciudadanos como contrapartida de estos gastos, especialmente en materia de acceso a los medicamentos.

Recordó, a tal efecto, que Marruecos dispone de una red de farmacias relativamente densa, con más de 14.000 farmacias, es decir, aproximadamente una oficina por cada 2.600 habitantes, un nivel superior a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Sin embargo, el desafío reside más bien en la organización del servicio y la disponibilidad de las farmacias en diferentes momentos del día, señalando que los horarios de apertura siguen siendo a veces limitados, lo que puede complicar el acceso a los medicamentos para los ciudadanos, observó el Sr. Rahhou.

El presidente del Consejo insistió también en el papel central del farmacéutico en la entrega de medicamentos, estimando que esta misión requiere la presencia de un profesional cualificado capaz de verificar las prescripciones médicas y orientar a los pacientes.

En este contexto, evocó la posibilidad de una evolución del modelo actual de las oficinas, especialmente a través de formas de agrupación o el empleo de varios farmacéuticos en una misma farmacia, con el fin de asegurar una mejor continuidad del servicio y ampliar los horarios de apertura.

Además, el Sr. Rahhou subrayó que el sector se enfrenta a limitaciones económicas crecientes, en un contexto marcado por el aumento del número de graduados en farmacia y por la presión sobre la rentabilidad de las oficinas.

Hizo hincapié en la vía de una apertura supervisada del capital de las farmacias a inversores, juzgando que tal evolución podría permitir movilizar recursos adicionales para modernizar las oficinas, mejorar los servicios propuestos y reforzar la disponibilidad de los medicamentos. Según el Sr. Rahhou, tal opción no cuestionaría el papel del farmacéutico en la entrega de los medicamentos, que seguiría estando asegurada por un profesional responsable conforme a la reglamentación.

Por otra parte, el presidente del Consejo señaló que algunas farmacias, en particular las más pequeñas, encuentran dificultades para adquirir medicamentos costosos, lo que puede limitar su disponibilidad en ciertas oficinas.

Preconizó, a este respecto, formas de cooperación o de agrupación entre farmacias para mejorar el abastecimiento y reforzar la disponibilidad de los tratamientos. Las vías evocadas en el dictamen del Consejo de la Competencia pretenden ante todo alimentar el debate público en torno a la evolución del sector farmacéutico y toda reforma deberá implicar al conjunto de las partes interesadas, especialmente a los poderes públicos, los profesionales y los ciudadanos, concluyó el Sr. Rahhou. MAP

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