Sahara 2018 Argelia y su Polisario Año de todas las derrotas

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Como le reprochan hasta sus propios críticos, el año 2018 fue, para el Polisario, el peor desde 19756, experimentando una serie de derrotas diplomáticas sin precedentes, en particular el rechazo a nivel europeo, mientras que Argelia es ahora considerada internacionalmente como una parte interesada en el conflicto por el Sahara. y, como resultado, directamente relacionada con la búsqueda de una solución política. Lo que el régimen argelino combatió siempre a capa y espada, apoyándose en falsos principios de autodeterminaciones de invernadero y de “solidaridades” lucrativas. Lo que, por otra parte, altera la orientación de las coordenadas de esta función saharaui.

A nivel de la UE, el consenso alcanzado en el Consejo y el Parlamento para la renovación del acuerdo agrícola con Marruecos, incluido el territorio del Sahara, confirma la posición del Reino. Como resultado, debilita al Polisario que, con el apoyo de Argelia, lideró una verdadera guerrilla legal en los corredores de las instituciones europeas para abortar el acuerdo de agricultura y pesca Marruecos-UE.
En vano…
Más recientemente, la Mesa Redonda de Ginebra, convocada los días 5 y 6 de diciembre por iniciativa del Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sahara Occidental, Horst Köhler de Alemania, puso, por fin, frente a frente a Marruecos, Argelia, el Polisario y Mauritania.
Apoyado por el Consejo de Seguridad, Horst Köhler quería reunir a los verdaderos protagonistas del conflicto, en una reunión en la que Argelia fue empujada a las líneas del frente, mientras que el Polisario apareció en su verdadero rostro como un simple auxiliar.
En el centro de la reunión de Ginebra se encontraba el apoyo de las principales capitales al plan de autonomía propuesto por Marruecos para lograr una solución política creíble y duradera del conflicto en torno al Sahara.
Sin embargo, la reunión en Ginebra se llevó a cabo en un contexto de apertura, donde el Rey Mohammed VI propuso la creación de un mecanismo político de diálogo entre Marruecos y Argelia para salir del punto muerto entre los dos países. Pero Argelia prefirió el camino fácil de evasión antes de “incorporarse” a la voluntad de la comunidad mundial.
 
 
 
 En otro orden de ideas, las autoridades argelinas prometen un “gran gesto en el 2019”.
En AAEE/Cooperación de Marruecos dicen que no creen en los milagros, menos aún milagros argelinos y que no ignoran que Argel habla de la paz, preparado y haciendo guerra y que Marruecos del pos-Ginebra adopta un “see and wait” pero se prepara a todas eventualidades”.
Dicho con otras palabras: entre los dichos (apariencias) y hechos (las posibilidades) hay lucho… muchísimo trecho.
En síntesis: la mano marroquí sigue tendida, otra cosa seria la reacción de Argelia, aunque, con toda seguridad no puede ni debe producir otro efecto que el de Ginebra.