Sahara: Los desmentidos al Polisario o las inevitables desilusiones

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Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, internada hace 11 meses en un hospital de Nuakchot, antes de decidir regresar a su país: Marruecos, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a poder llegar parte de ellas.

Esta vez los piratas del Polisario no han amenazado con “represalias: Más de 30 países del continente están presentes en la undécima edición del Festival Internacional de la Moda en África (FIMA).
Dakhla anuncia el fundador del evento Alphadi. “Treinta y dos delegaciones de todo el continente están allí para demostrar que aman África y Marruecos, un país de paz”, aseguró el estilista nigeriano de renombre mundial, durante un panel como preludio a la apertura. de la alta misa de la creación africana.
El Rey Mohammed VI “nunca dejó de ayudar a este evento, cuya primera edición comenzó hace 20 años, gracias al apoyo del difunto SM Hassan II, que Dios tenga su alma”, dijo Alphadi, en presencia del Ministro de Comunicación y Cultura, Mohamed Laarej, y Wali de la región de Dakhla-Oued Eddahab, Lamine Benomar. Alphadi insistió en que la moda y la creación deben aprender a exportarse a todo el mundo porque no hay ninguna razón para que la ropa y las joyas africanas permanezcan confinadas en las fronteras del continente.
En estos tristes campamentos a los que nunca dejan de llegar este tipo de gratas informaciones, la noticia es comentada de diferente acento y tono, pero todos con ironía salpicada de cierto desprecio.
Nos dijeron que somos miembros de la UA pero ésta no parece creerlo en serio.