Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Sahara marroquí: Ghaligate y sus “beneficios” colaterales

La verdad masacrada

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

 

Alérgicos a la verdad y la transparencia, Argelia y su Polisario, tratan, de nuevo, de hacer creer (a los ingenuos) que el rambolesco episodio del Ghaligate ha terminado con los resultados que se conocen.

No. El Ghaligat acaba de comenzar y mientras no hay una explicación cabal, lógica y razonable no terminara ni mañana ni en el siglo próximo.

Dicho esto, se debe precisar que para Marruecos ha sido de una importancia capital conocer los disfrazados y los instigadores por procuración contra su integridad territorial. Conocer a un enemigo incognito, como se dice, no tiene precio.

Frente a esto, la revelación de la verdadera identidad y función de Mohamed Benbattouch, alias Brahim Ghali sacude, y el mentor argelino lo sabe y obra infatigablemente para evitarlo, los cimientos de su proyecto separatista.

Los sahrauies (los verdaderos) no pueden aceptar un jefe ex vulgar chivato franquista. Luego, como sucede en este gulag argelino de Tinduf desde hace semanas, la gente se pregunta si cubanos, argelinos, malíes, mauritanos, nigerianos (Níger) y otros “forasteros” son sus “hermanos”.

La gente sabe que en Marruecos ni se militariza a menores ni se permite su evangelización en España ni se deportan niños a Cuba o a África del Sur ni se malversan ayudas humanitarias internacionales que no necesita. “Allí hay nuestros hermanos” como clama con lágrimas en los ojos Hay FDSE.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page