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Sahara marroquí: Otros tiempos, otros imperativos

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

Pese a la abstractamente costosa campaña llevada a cabo por el régimen argelino de que el problema del Sahara que había inventado aún no ha terminado, en sus campamentos de Tinduf, la inmensa mayoría de la población cree que ha llegado el momento de optar: “lo que no se ha podido realizar en más de 35 años, con Argelia ‘superpotencia’ africana ¿Cómo se puede lograr con un mundo con los ojos abiertos y conocidos los entresijos de la empresa expansionista argelina”? SMOI sabe de qué habla. Fue durante casi 23 años consultor del difunto Mohamed Abdelaziz. Hoy se atreve, a sus 67 años, a lamentar que “nos equivocamos y no supimos reparar nuestro error en su comienzo”.

Marruecos está cerca. Marruecos es acogedor. Marruecos es vuestro país y vuestra patria y contrariamente a Argelia que utiliza al Polisario y a sus rehenes en su gulag de Tinduf para objetivos expansionistas, Marruecos solo desea recuperar a sus hijos.

El imperativo de recuperar el tiempo perdido en espejismos y en perversos cálculos geopolíticos argelinos. Recuperar el tiempo perdido en estos campamentos, separados de la patria madre, de los hermanos y de la dignidad de ser lo que fuimos siempre antes de que nos degradaran los generales argelinos.

El problema del Sahara está zanjado. Otros tiempos, otros imperativos.

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