FeaturedMarruecos

Sahara: Sinceramente, Cuba no merece un embajador de Marruecos Por Hassan Achahbar

 

   Cuba continúa empleando el tema del Sahara en su tergiversada percepción con relación a Marruecos. El 14 de junio, su agencia oficial Prensa Latina reportó los dichos del representante cubano en el Comité de Descolonización de la ONU, Humberto Rivero, quien en su insultante caos mental y divina tosquedad ignora y confunde los hechos históricos.

   Admite Rivero que el Comité Especial de Descolonización declaró al Sahara como territorio no autónomo “hace 54 años”, pero no tiene el valor de asumir que fue Marruecos quien inscribió el tema de la ocupación española de dicho territorio, diez años antes de la incubación del separatista Frente Polisario, más tarde instrumentado y tutelado por Argelia y compinches.
   Curioso es, en serio, el caso del régimen cubano. Marruecos le extiende una mano amiga y él escoge la ignominia y reaviva oscuras glorias marciales pasadas, mientras su agencia oficial machaca insistentemente y reafirma el vulgar alineamiento castrista con Argelia.
    Días atrás, al hablar en este mismo espacio de la Cuba inmoral y del tinglado armado entre Argel y La Habana, nos hemos preguntado si Marruecos puede fiar de un régimen intervencionista como el cubano que perdura tirando maliciosamente de la herencia soviética y de las reliquias revolucionarias en África y América Latina. También dijimos que nadie debe llamarse a engaño, mucho menos Marruecos.
   De hecho, pese al anuncio del restablecimiento de las relaciones entre Marruecos y la Isla, los medios del régimen siguen martillando con el mismo tema. Y por si todavía persiste alguna duda respecto de la vergonzosa actitud y descarada ingratitud de ese atorado y esclerosado régimen populista y retrograda basta con ojear los boletines de que sus medios oficiales emiten, entreteniéndose criticando a Marruecos, a cambio de unas cochinas migajas que tira Argelia.
   Un buen ejemplo de la autosatisfacción mediática castrista en relación con Marruecos es la practicada gozosamente por Prensa Latina, esa vieja meretriz que ha traicionado los grandes ideales de sus fundadores en 1959, los argentinos Comandante Che Guevara y periodista Jorge Ricardo Masetti.
   El castrismo cuenta la historia al revés, pero todo el mundo sabe de la suerte del Che Guevara que huyó de Cuba horrorizado por las intrigas urdidas en su contra por los hermanos Castro. Masetti renunció a su agencia dos años después, también espeluznado ante el acoso de los agentes a las órdenes de Moscú.
   Por desgracia, el régimen castrista, traidor e intervencionista, no es de fiar y si no se decide de una vez por todas a respetar la soberanía y las instituciones marroquíes, La Habana no merece la presencia de un embajador de Marruecos. 
 
Show More

Related Articles

Close
Close