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*SALOUA BICHRI : La Marcha Verde, el símbolo de la simbiosis que une Trono y pueblo (De: Diari LaRepublica Checa)

En la prensa catalana

El 6 de noviembre no es solo una fecha que el pueblo marroquí recuerda cada año. Es una conmemoración de un acto de una de las etapas de una lucha nacional liderada por los marroquíes para completar su independencia y la integridad territorial del país, en definitiva, una orgullosa memoria colectiva.

La Marcha Verde fue y seguirá siendo el símbolo absoluto de la simbiosis que une indisolublemente al Trono y al pueblo. Es una prueba de que, juntos, el Rey y el pueblo de Marruecos son capaces de afrontar los retos de la Nación.

En este día de conmemoración, os relato sucintamente lo más relevante del significado de este gran hecho histórico marroquí.

El 16 de octubre de 1975 el dictamen de la Corte Internacional de Justicia declaró que el territorio no era terra nullius durante la colonización. En cuanto a la segunda pregunta, la CIJ reconoció “la existencia, en el momento de la colonización española, de vínculos legales de lealtad entre el Sultán de Marruecos y algunas de las tribus que vivían en el territorio del Sáhara Occidental”.

Sobre la base de la opinión de la Corte Internacional de Justicia, el Rey Hassan II podía entonces tomar la histórica decisión de convocar al pueblo marroquí a una Marcha Verde (al Massira al khadra) para tomar posesión de su territorio.

Así, el difunto Rey Hassan II anunció la organización de la marcha pacífica más grande de nuestra historia, la Marcha Verde en la que participaron 350.000 marroquíes. Esta marcha permitió la liberación de las provincias del sur y la reintegración de nuestros compatriotas saharauis a la patria.

De esta forma puso fin a casi tres cuartos de siglo de colonización y permitió a nuestro país completar su integridad territorial dentro de sus fronteras meridionales. Con una sola voz, los marroquíes escribieron un capítulo esencial de la historia de Marruecos que está destinado a ser indivisible. Y desde entonces, la Marcha Verde ha sido parte integral de la identidad de un pueblo para renovar un pacto de unión y recordar que la integridad territorial es una realidad histórica para nuestro pueblo.

El evento de la Marcha Verde es un hecho social y psicológico por excelencia, es el evento insignia que vivieron los marroquíes tras la independencia. El 5 de noviembre de 1975, el Rey Hassan II dirigió un discurso a los voluntarios que iban a participar en esta marcha, diciendo: “Mañana cruzarán la frontera. Mañana comenzarás tu Caminata. Mañana pisarás una tierra que es tuya. Sentirás las arenas que son tuyas. Mañana abrazarás un suelo que es parte integral de tu querido país”.

El número de participantes fue equivalente al número de nacimientos en Marruecos durante este período. De hecho, no fue difícil para el Rey convencer a los ciudadanos marroquíes para que se trasladaran al Sahara, consolidando aún más la relación estrecha entre el Trono y el Pueblo.

Equipado con la única fe en la justicia de su causa y blandiendo el Sagrado Corán y la bandera nacional, una marea humana de 350.000 voluntarios civiles, procedentes de todas las regiones del Reino, respondió al llamado lanzado por el difunto SM Hassan II y convergieron, con toda serenidad, hacia Tarfaya en una verdadera ilustración de la perfecta simbiosis entre un Rey dirigente y un pueblo valiente.

Esta marcha también atestigua el ingenio de un Rey unificador que triunfó de manera civilizada y pacífica gracias a una firme convicción en el derecho a la recuperación de las provincias del sur, a hacer izar, el 28 de febrero de 1976, la bandera nacional en el cielo de Laâyoune, anunciando así el fin de la presencia colonial en el Sahara marroquí. Así demostró al mundo entero la firme voluntad de este pueblo valiente de realizar sus objetivos rompiendo las fronteras artificiales entre los hijos de una misma Patria.

Finalmente, la Marcha Verde allanó el camino por la firma del Convenio de Madrid del 14 de noviembre de 1975, por España, Marruecos y Mauritania, estableciendo las modalidades de retrocesión de territorios antes de febrero de 1976.

Esta es la historia tal y como sucedió, más allá de que diversas interpretaciones sobre el hecho en si mismo hayan llevado este proceso de unificación a largas negociaciones internacionales de forma que garanticen la necesaria paz, estabilidad y seguridad de la zona, el derecho al bienestar y desarrollo de nuestro pueblo, así como a una equilibrada y respetuosa relación  con los países vecinos.

*Saloua BICHRI
Cónsul general de Marruecos en Tarragona, Lérida y Aragón

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