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En una declaración conjunta los expertos señalaron que “Estamos indignados por la violencia y el odio racial que muestran los extremistas de derecha, los supremacistas blancos y los grupos neonazis”, indicando que los hechos de Charlottesville son “los últimos ejemplos de creciente racismo, discriminación racial, ‘afrofobia’, violencia racista y xenofobia observados en manifestaciones en Estados Unidos”. En este sentido, expresaron sus profundas preocupaciones por la proliferación y el aumento de la relevancia del odio organizado y los grupos racistas. Los actos de odio y “los discursos racistas de odio deben ser inequívocamente condenados. Los crímenes de odio deben ser investigados y los autores procesados”. Por lo cual, los expertos hicieron un llamamiento al gobierno de los Estados Unidos así como a las autoridades estatales para que adopten medidas políticas efectivas y que aborden estas manifestaciones que incitan a la violencia racial y a la cohesión social. En este preocupante panorama parece que el gobierno estadounidense es obligado a luchar contra todos los actos de racismo, xenofobia y violencia racista tras los incidentes de California, Oregón, Nueva Orleans y Kentucky. La prensa americana publicó una declaración del presidente americano, que según él «el racismo es maligno: los que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, neonazis, supremacistas blancos y otros grupos de odio son repugnantes a todo lo que queremos como estadounidenses. Aquellos que difunden la violencia en nombre de la intolerancia golpean en el corazón mismo de EE.UU”.
En una declaración conjunta los expertos señalaron que “Estamos indignados por la violencia y el odio racial que muestran los extremistas de derecha, los supremacistas blancos y los grupos neonazis”, indicando que los hechos de Charlottesville son “los últimos ejemplos de creciente racismo, discriminación racial, ‘afrofobia’, violencia racista y xenofobia observados en manifestaciones en Estados Unidos”.
En este sentido, expresaron sus profundas preocupaciones por la proliferación y el aumento de la relevancia del odio organizado y los grupos racistas. Los actos de odio y “los discursos racistas de odio deben ser inequívocamente condenados. Los crímenes de odio deben ser investigados y los autores procesados”.
Por lo cual, los expertos hicieron un llamamiento al gobierno de los Estados Unidos así como a las autoridades estatales para que adopten medidas políticas efectivas y que aborden estas manifestaciones que incitan a la violencia racial y a la cohesión social.
En este preocupante panorama parece que el gobierno estadounidense es obligado a luchar contra todos los actos de racismo, xenofobia y violencia racista tras los incidentes de California, Oregón, Nueva Orleans y Kentucky.
La prensa americana publicó una declaración del presidente americano, que según él «el racismo es maligno: los que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, neonazis, supremacistas blancos y otros grupos de odio son repugnantes a todo lo que queremos como estadounidenses. Aquellos que difunden la violencia en nombre de la intolerancia golpean en el corazón mismo de EE.UU”.

