Simplemente, un caso de soberanía nacional

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Mokhtar Gharbi: redaccion de Tànger

Redacción de Tánger.-Infomarruecos/Conacentomarroquí

    Hace dos semanas, el 14 de agosto, publicamos, aquí en Infomarruecos,  la noticia sobre la aplicación de una decisión oficial marroquí de detener la exportación e importación a través del cruce de Mlilia.

    Los dos cruces, tanto de Sebta como de Mlilia, son dos pilares muy importantes en la economía de los dos enclaves, pero también son dos puntos negros para la economía y el comercio nacional de Marruecos, y por supuesto para los empresarios marroquíes, sin contar con el desprecio de la dignidad de los marroquíes que se ven obligados a practicar el contrabando desde las dos ciudades.
    Es obvio que la decisión marroquí se enmarca inequívocamente en un contexto de soberanía. Además da un aliento para la importación y exportación a través del puerto de Bani Ansar en la localidad de Nador, que va acompañada con una reducción del 30 % de los derechos de aduana para todos los productos que atracan en el puerto, donde los buques comerciales comenzaron a entrar  en el puerto después de la activación de la decisión, que antes y durante 60 años toda esta actividad se realizaba a través del puerto de Mlilia, con las dificultades de sacar la mercancía hacia el otro lado del cruce, o sea, hacia Nador.
   La decisión marroquí forma parte de una estrategia que venían preparando varios departamentos y ministerios marroquíes desde hace seis meses con el objetivo de luchar contra la economía informal y la evasión fiscal e impulsar la economía de toda la región y crear empleos. Entre los objetivos figura también relanzar la actividad comercial del puerto de Beni Enzar.
     Un contexto español sobre el mismo tema
     Las autoridades de Mlilia criticaron duramente la decisión soberana de Marruecos, y parece que no tienen ni idea sobre el mismo tema que destaca la historia de España con Gibraltar. Además, la decisión marroquí debía aplicarse desde hace muchos años, o sea, que Marruecos ha tardado demasiado tiempo en tomarla, porque se trataba de un caso de soberanía, de conservar la dignidad de los ciudadanos marroquíes y porque esta zona y de la de alrededor de Sebta necesitan fuertes y sólidos programas de desarrollo.
    En este contexto, cabe recordar que cuando Franco ha cerrado la “puerta de Gibraltar” y ha prohibido cualquier trato comercial y humano con el peñón en mayo de 1968, la decisión fue en protesta contra la voluntad de los ingleses de organizar un referéndum sobre la autodeterminación de los habitantes de Gibraltar en 1967. Franco ha planeado de cerrar todas las entradas al peñón, después de lanzar un paquete de proyectos económicos a favor de la población de la zona que la rodea y de cerca, principalmente la ciudad de la Línea.
Lo hizo y lo consiguió con éxito. 
   El peñón de Gibraltar, según la versión española, “es ocupado por el Reino Unido a través del tratado de Utrecht entre este país y España en 1713”. España dice que “fue una conspiración impuesta contra ella en un estado de debilidad política, y la existencia de Inglaterra en esta parte del territorio español es una existencia colonial que debe ser liquidada”.
   Una historia similar a la de España con Marruecos, de la cual se refirió el difunto rey Hassan II, cuando ha propuesto un diálogo serio entre las dos partes a través de una “Célula de reflexión” para acabar con el colonialismo de varias partes de la geografía marroquí, que España rechazó y sigue rechazando esta propuesta que no puede ser más civilizada.
   Es verdad que todo lo dicho anteriormente es un tema muy penoso, pero no impide unas buenas y fructíferas relaciones entre España y Marruecos, además de una respetuosa vecindad. Sólo que esto necesita que la otra parte piense y reflexione con buena voluntad y con una nueva lógica del siglo XXI.