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Sin pruebas y dando por saco Por Dr. Mohamed Bouissef Rekab

Reflexiones

Dr. Mohamed Bouissef Rekab
Profesor/Analista

Acusar al vecino de cualquier acto vandálico es lo más fácil del mundo. Lo que se tiene que hacer es mostrar pruebas de la atrocidad cometida; en caso contrario no se toma en cuenta lo que se denuncia.

En la intervención anterior (26.09.2021) tratamos de las fronteras y de las prácticas de la colonización internacional para mantener a los vecinos –cualesquiera que sean- en continuas disputas: los colonos no necesitaban presentar ninguna prueba para delinear las fronteras de los países ocupados; ellos decidían de manera arbitraria.

Los que ostentan el poder en Argelia –siguiendo este patrón político- acusan a sus vecinos marroquíes de ser los causantes de sus problemas internos, tales como apoyar al MAK (que Argelia tilda de terroristas; se trata del Movimiento de Autodeterminación de la Kabilia) o de haber provocado los gravísimos incendios en la región de la Kabilia argelina. El poder en Argelia da por sentado que Marruecos es el causante de estos males.

Sobre todo al oír al Rey Mohamed VI cuando se pronunció por una apertura de las fronteras entre los dos países y de su propuesta de unir esfuerzos para ir juntos hacia un futuro prometedor. ¿Tan malo es proponer armonía y estabilidad entre la gente?

¿Qué hace el poder argelino para paliar sus problemas internos y rechazar esta oferta de paz?

Romper de manera unilateral sus relaciones diplomáticas con Marruecos y agravar cada vez más la situación en esta región.

¿Qué carta posee Argel para posicionarse de manera dinámica en la región del Maghreb?

Los hidrocarburos. Resulta que estos compuestos orgánicos cada día son menos beneficiosos a nivel internacional y por ende, menos productivos económicamente para Argelia. Otras fuentes de energía están arrasando. Esto equivale a que el tema del gas argelino que va hacia España vía Marruecos, no es tan malo para el reino marroquí, porque hay otras alternativas al alcance de la mano que se van a utilizar; lo grave para Argelia es que las ganancias de años anteriores se han visto mermadas y los problemas internos se han disparado de manera peligrosa para los detentores del pader.

Entonces estamos ante un panorama en el que los responsables argelinos acusan de manera descarada a nuestro país de estar detrás de los problemas que tienen en su país sin aportar ni una sola prueba que demuestre la veracidad de sus acusaciones.

Esta posición de rechazo a las propuestas de paz por Marruecos y las acusaciones infundadas del poder argelino contra nuestro país han dado nacimiento a una verdadera olla de presión que puede estallar en cualquier momento.

En comunicados oficiales del ministerio de AA.EE. de Marruecos se lamenta esta decisión unilateral, injustificada en todos sus niveles y se avisa de que estas inculpaciones argelinas contra Marruecos pueden llevar a consecuencias poco deseables para todos.

Esta progresiva deterioración de las relaciones argelino-marroquíes se ha intensificado con el reconocimiento de la administración de Estados Unidos de la soberanía marroquí sobre el Sahara y del acercamiento entre Israel y Marruecos; este último dato permite a los responsables argelinos inculpar a los servicios secretos marroquíes –sin aportar nada que justifique esta acusación- de piratear los teléfonos de ciudadanos argelinos con un programa israelí de espionaje: ¿tienen pruebas de lo que dicen? Ninguna, pero siguen en sus trece.

La palabra que se ajusta a estas gratuitas imputaciones es: absurdo.

Para dejar constancia de sus problemas en todos los niveles, los responsables argelinos deciden el cierre de su espacio aéreo ante todos los aviones marroquíes, sean civiles o militares. No tienen dónde agarrarse y el único clavo que no les quema –de momento- es esta decisión: cerrar el espacio aéreo.

Estas decisiones unilaterales argelinas se adoptan por el Alto Consejo de Seguridad argelino que está formado por las autoridades civiles y militares; a ellos hay que achacar todo lo que pueda acontecer en esta región africana.

¿Esta carrera por hacer crecer esta crisis diplomática debería seguir?

Hay que señalar que si se llega al enfrentamiento, lo que se conseguirá será lo siguiente: cada soldado caído en cualquiera de las partes significará una familia destrozada, un problema más que se añadirá a los que existen. ¿No sería más lógico dialogar?

La región mediterránea se verá muy afectada por este posible enfrentamiento y la desestabilización de las fronteras se verán conmovidas y con un futuro incierto.

El deseo de todo Marruecos, ciudadanos de a pie y responsables de la política nacional, es que nunca lleguemos a enfrentarnos a nuestros hermanos argelinos. Que los que detentan el poder acepten el diálogo para alcanzar una paz que ambos pueblos merecen.

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