América LatinaCrónicasFeatured

“Soñando con Malvinas” Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón (Argentina)

Tribuna infomarruecos.ma

Hoy me contagié de tu bilocación, sólo que no volé tan alto pero si lejos. Hace exactamente siete años mis pies pisaban suelo de Malvinas. 

Su turba se asemejaba a una mullida alfombra donde mis pasos dejaban marcadas las suelas de mis bolcegos como si fueran mi firma. Al revés de ti, yo las miré primero desde el cielo. La ventanilla del avión me acercaba al despertar de un sueño que adormecido en el corazón bullía de amor en la sangre. Yo no fui el más marino de los marinos, pero sí la más feliz y emocionada mujer argentina que llegaba con un mensaje de amor y paz a flor de labios. No fui a reclamar territorio porque jamás me lo quitaron. Si fui para agradecer que amaran a ese suelo mío tanto como yo lo amo. Porque es muy bello que otros amen lo que amamos. Eso nos asegura que nuestro amor tiene sentido. Pude ver durante ocho noches las estrellas guiñándome sus ojos. La luna bañándose en el mar argentino y el sol amaneciendo  pintando sus aguas de dorado cada día. Pude ganarle al viento su rechazo y quedarme a regalarle una sonrisa. Jugué con caracoles, me maravillaron el perfume de las flores y que también allí como en mi patio existieran margaritas. Mis manos acariciaron cada piedra, y mi rostro. ¡Mi rostro! Sintió la caricia de los copos helados de la nieve en pleno febrero. Él once había comenzado el frío, esa noche le dije a Dios mirando el cielo de Malvinas. « Jesusito, mañana es mi cumpleaños, vos que haces tantos milagros ¿no podes hacer que nieve? En la mañana del doce Roberto me despierta con el desayuno en la cama, y me dice: Mira por la ventana. Semi despierta, semi dormida, alcanzo a distinguir un crucero que esperaban llegara de noruega, contesto: llegaron los cruceros, qué lindo podemos ir a verlos. Con una sonrisa me dice: acércate a la ventana y mira afuera: Obedezco y para mi asombro las plantas estaban cubiertas de blanco, no necesité bilocación para saber que Tata Dios me había regalado millares de copos. Salí afuera, mis pies no sintieron el frío, la felicidad me daba el calor de saber que allí sin que lo pudiera tocar ni ver en persona el dueño de los milagros había hecho uno para mí. Estaba cumpliendo mis 70, mis brazos eran alas, mis manos atrapadoras de copos y por un momento me quede sin edad ni tiempo. Se borró mi calendario, era el momento justo para despertar de mi sueño « en Malvinas » por gracia del Eterno. Amigo milagro, con bilocación o sin ella no perdamos los sueños ni nuestra realidad, te quiero. También te  aprecio y valoro Marisa. A  pesar de mi falta de pata, con mis muletas y mi bastón y con la esperanza intacta seguiré soñando. Ese es el costo de vivir. Lo importante no es lo que suceda, sino cómo se reacciona. Si te pones a coleccionar heridas vivirás como un pájaro herido incapaz de volver a volar. Uno crece cuando acepta la realidad y tiene aplomo de vivirla. Cuando acepta  tu destino,  y tienes la voluntad de trabajar para cambiarlo. Uno crece cuando se enfrenta al invierno aunque pierda las hojas. Recoge flores aunque tengan espinas y marca camino aunque se levante el polvo. Uno crece dándole a la vida más de lo que se recibe. ¡Nunca dejes de soñar amiga milagros, porque soñar es el principio de un sueño hecho realidad! Y recuerda: todo lo que sucede, sucede por una razón. Como un maratonista he corrido y seguiré acelerando mi marcha hacia mi destino final. Como una pájaro  he volado  en busca de una antigua una aspiración del hombre, la de remontarse a las alturas en bilocación profunda. Y ese placer de seguir subiendo ¡más arriba! hacia el sereno azul del firmamento…Es la vida. Siempre más arriba! ¡Más alto hacia el cielo azul! Porque siempre se puede. He conseguido en sueño aprender  que de la mano de Tata Dios todo se puede. Que una mano amiga y el beso de un hijo y el amor de tu mujer es la perla más preciosa que se puede pedir y la parte  más  y delicada del increíble arte de vivir como un hermano. Gracias Muchachos por Malvinas.

Afficher plus

Articles similaires

Laisser un commentaire

Votre adresse e-mail ne sera pas publiée.

Bouton retour en haut de la page