SOÑEMOS JUNTOS Todavía no está todo perdido Por Jorge Bernabé Lobo Aragón

De corazón en corazón, todavía podemos cambiar el mundo.

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Highlights
  • Incluso en los momentos más oscuros, la bondad, la solidaridad y el amor mantienen viva la esperanza de la humanidad.

A veces tengo la sensación de que el mundo se está quedando sin corazón.

Hay demasiadas guerras, demasiados niños llorando y demasiada gente que sonríe para que nadie descubra su tristeza.

Encendemos la televisión y parece que la humanidad hubiera olvidado cómo amar.

Pero esta mañana, mirando las montañas de Tafí del Valle, comprendí algo.

El mundo no se está terminando. Quizás somos nosotros quienes estamos dejando de creer que podemos cambiarlo.

Todavía hay madres que rezan por sus hijos, desconocidos que ayudan sin esperar nada y personas que, aun con el alma hecha pedazos, se levantan para aliviar el dolor de otros.

Y entonces le pregunté a Tata Dios:

—¿Todavía queda esperanza para este mundo?

Imaginé que me respondía:

—Hijo, mientras exista un solo ser humano capaz de amar sin esperar recompensa, todavía habrá esperanza.

Comprendí entonces que la oscuridad puede ocupar el cielo entero, pero jamás podrá apagar la decisión de alguien de encender una luz.

Por eso, no te rindas.

No permitas que las malas noticias te convenzan de que la bondad ha desaparecido.

Tal vez no podamos cambiar el mundo entero. Pero podemos cambiar el pequeño mundo de alguien que hoy nos necesita.

Y quizás sea así, de corazón en corazón, como la humanidad encuentre el camino de regreso.

SOÑEMOS JUNTOS.

Porque mientras quede alguien dispuesto a hacer el bien, todavía no estará escrita la última palabra de la humanidad.

Siempre se puede.

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