Tánger, monumentos históricos y sitios arqueológicos Por Mohammed Mrini (traducido del francés por M.Gharbi)

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Mohamed Mrini, periodista tangerino

 

 En respuesta a los rumores que corren, la condena a muerte de Borj Naam ha sido pensada y murmurada. Ya que en nuestra casa, en este querido país, la cultura del  » Comunicado de Prensa  » no existe o no existe hasta después de la ejecución, los habitantes de la Kasbah deben esperar, una mañana triste, el ruido de los martillos, los gruesos martillos y otras herramientas ejecutando este monumento histórico.

     Hay que recordar que todo megaproyecto es concebido, ordenado y puesto en ejecución por Rabat; es decir que a los « otros » se » los « convoca », los hacen  reunir para decirles de manera muy oficial:
    «Decidimos y así será. El debate es abierto». Desde luego un debate para la forma, para la postal democrática que los medios de comunicación se encargarán de enviar a la izquierda y a la derecha. ¿Qué hacer? Para plantear la cuestión Lenin. Hasta es muy simple, simplista.
     Crear, por especialistas: historiadores, arqueólogos, arquitectos, profesores-investigadores en materia de historia y en materia de arqueología, periodistas, una asociación para la defensa del patrimonio histórico, arqueológico y arquitectural, de Tánger.

Y, lo más importante, este importante que será el corazón-mismo de esta asociación, su dinamo y su peso – presión: entre 80 y 150 adherentes con tarjetas de miembros, que asisten a las reuniones, a las asambleas generales, que votan, que emiten sus  reservas, que participan físicamente en los trabajos.
     Con una asociación igual, está seguro que los « responsables », hasta los de Rabat, tendrán en cuenta esta « muralla-asociación » antes de decidir cualquiera  que sea concerniendo a los patrimonios de la ciudad.
     Estamos listos, nosotros los tangerinos, los del Liceo público, los del Liceo francés, los del Liceo español, los ricos, los pobres, los niños de notables y los de X Ben X, … ¿ Estamos dispuestos a defender nuestra ciudad, a tener el DERECHO, como sociedad civil, sociedad civil que pone a un lado sus colores partidarios, estamos dispuestos a unirnos para la defensa de los monumentos históricos y de los yacimientos arqueológicos de nuestra querida ciudad? Es una cuestión que se impone.
    Por fin, debo recordar que hay unas asociaciones que ya existen, pero es casi un asunto de  » Entre – amigos « , con mi respeto a algunos miembros quienes creen firmemente en su noble y ciudadana misión.