Temas de Ramadàn: El concepto de ciudadanía en la “Constitución” del Profeta en Medina Pilar Gonzalez Casado III

0
FELIZ MES DE RAMADAN

 

Pilar Gonzalez Casado

Profesora Agregada a la Cátedra de Literatura árabe cristiana de la Universidad San Dámaso.

 Profeta es el árbitro en caso de diferencias y el vigilante de cualquier deterioro eventual del conjunto. Entre los clanes que auxiliaron y siguieron a Mahoma había varios judíos y La carta admite que tienen su propia ley religiosa. Este reconocimiento de la existencia de otra ley religiosa, diferente a la islámica, que otorga a los judíos derechos similares a los de los primeros seguidores de Mahoma, como miembros del pacto, es lo que puede propiciar el posible marco para una jurisprudencia que admita una ciudadanía que contemple el pluralismo religioso.

La distancia entre el concepto de ciudadanía de La carta y el moderno es abismal. El camino a recorrer largo y díficil. Este concepto todavía no ha logrado imponerse plenamente en el mundo islámico, probablemente, porque los estados árabes no son completamente aconfesionales, ya que tanto la ideología islamista como el pensamiento del islam moderado incluyen la islamicidad en su modelo de Estado. La declaración de Marrakech, obra de creyentes musulmanes, legítimamente reclama la inspiración en la tradición islámica más auténtica. «Éste es un documento de Mahoma, el profeta, entre los curaisíes y los de Medina que se han fiado y los que les han seguido y se han unido a ellos y luchan con ellos: son una confederación única que excluye a los (demás) hombres». Son las palabras que inician La carta y que, en un principio, excluyen de la comunidad islámica a los que no siguen ni ponen su confianza en Mahoma, aunque después reconozca la existencia de otras leyes religiosas. La jurisprudencia que recoja la invitación de la declaración de Marrakech debería resolver esta contradicción interna. Entonces tendría valor universal e impediría futuras ambigüedades sobre la igualdad de derechos entre los miembros de las diferentes religiones.
Fuente: Religion/Confidencial