La crisis en Oriente Medio continúa sacudiendo las rutas marítimas mundiales al ritmo de los sucesivos anuncios de Washington, las reacciones de Teherán y los esfuerzos diplomáticos liderados desde Islamabad.
Último acontecimiento de importancia: el presidente estadounidense Donald Trump ha confirmado la prolongación del cese al fuego con Irán, a petición de Pakistán, con el fin de conceder a los dirigentes iraníes tiempo para formular una « propuesta unificada » de cara a un acuerdo global que ponga fin al conflicto.
En Truth Social, el inquilino de la Casa Blanca justificó esta decisión por una « grave fractura » en el seno del gobierno iraní, añadiendo que esta pausa debe permitir a Teherán clarificar su posición antes de la reanudación de las discusiones.
Al mismo tiempo, Donald Trump ha ordenado a las fuerzas armadas estadounidenses mantener el bloqueo marítimo y permanecer « listas y operativas », señalando que la presión militar y económica sigue siendo total.
Trump no descarta una reanudación inminente de las negociaciones
En una entrevista concedida al New York Post, el presidente estadounidense indicó que es posible una reanudación de las conversaciones con Irán en los próximos días, mencionando incluso un horizonte de 36 a 72 horas, es decir, antes del viernes.
Esta perspectiva surge después de que las negociaciones anteriores, celebradas en Islamabad con una delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente JD Vance, terminaran en fracaso el pasado 12 de abril.
La ONU saluda un paso « importante »
En Nueva York, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, aplaudió la prolongación del cese al fuego, calificándola de paso « importante » hacia la desescalada y la creación de un espacio favorable para la diplomacia y la confianza entre las partes.
La ONU instó a todas las partes a evitar cualquier acción que pueda comprometer la tregua y a comprometerse de manera constructiva para alcanzar un arreglo duradero y definitivo del conflicto. El Secretario General también reafirmó su apoyo a los esfuerzos de Pakistán, cuyo papel como facilitador sigue siendo central en el proceso de negociación.
Kenia busca rutas alternativas
Más allá de las cancillerías, el impacto económico de la crisis continúa propagándose. En Kenia, las autoridades han iniciado conversaciones con transportistas internacionales y socios logísticos para asegurar rutas alternativas de carga.
Las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz ya han provocado un aumento de los plazos de tránsito de las mercancías kenianas de entre 10 y 20 días, afectando especialmente a las exportaciones de productos perecederos como flores y alimentos frescos.
El gobierno keniano también trabaja con las compañías marítimas para contener el aumento de los costes del flete y de los seguros marítimos, que se han disparado en el contexto actual. Lo más preocupante: más de 164.000 millones de chelines en exportaciones anuales hacia Oriente Medio estarían ahora bajo amenaza.
Entre la pausa diplomática y la presión máxima
Así, mientras el cese al fuego se prolonga, la situación sigue bajo tensión: Washington mantiene su bloqueo, Teherán debe presentar una propuesta coherente y Pakistán prosigue su mediación bajo la atenta mirada de la ONU.
El mundo observa ahora una carrera contra el reloj: o las discusiones se reanudan rápidamente, o la tregua prolongada podría no sobrevivir a las próximas horas.

