El dramático caso de Mouloud El Mahyub, un niño saharaui de trece años, ha sido denunciado ante el Consejo de Derechos Humanos (CDH) en Ginebra. Diversas ONG han presentado este calvario como un ejemplo emblemático de las condiciones de vulnerabilidad que sufren los menores en los campamentos de Tinduf, en el suroeste de Argelia.
Según las denuncias presentadas, el menor fue víctima el pasado 25 de febrero de un secuestro y detención ilegal, durante los cuales sufrió graves actos de tortura, incluyendo quemaduras y agresiones físicas severas durante horas. El activista Abdelouahab Gain calificó los hechos como una de las formas más « abyectas » de violación de derechos humanos, denunciando además el « silencio absoluto » del polisario y la falta de investigaciones independientes en un entorno de total impunidad.
Los intervinientes ante el CDH advirtieron sobre el riesgo inmediato de nuevos daños físicos y psicológicos para la víctima, instando a la comunidad internacional a desplegar una misión de investigación de la ONU. Asimismo, subrayaron que esta situación compromete la responsabilidad del Estado anfitrión, recordando su obligación legal de garantizar la protección de todas las personas bajo su jurisdicción. MAP

