Cronica desde TindufCrónicasFeatured

Tinduf (Argelia)/Mahbes (Marruecos: “Boleto” simple

Se van... se van...

 

Aclaro, de antemano que importa muy poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf, pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a llegar.

Si Marruecos revelara la identidad, el número y las circunstancias de los huidos del gulag argelino de Tinduf hacia las fronteras de Marruecos, muy a menudo, militares con sus vehículos de “servicio” como Taleb Ould Ammar no acabaría.

¿Por qué huyen tantos militares de los campamentos de Tinduf, volviendo a su país: Marruecos?

Pregunta que hacen y rehacen las poblaciones de este triste campamento a las que aspirar a llegar al otro lado del telón de acero es, más que un sueño, un deber y un derecho.

Las promesas argelinas son espejismo. Las de la cúpula polisaristas una fechoría. Unas y otras tienen finalidades determinadas, ambiciones personales, geopolíticas y territoriales y no necesitan a los “refugiados” más que carne del cañón.

Casi 50 años de privación, de mercancía, de trata de blancas. ¿Dónde estamos y qué nos pueda dar Argelia o su Polisario que no han podido dar en medio siglo de miseria, humillación y degradación humana?

¿Y ellos? Los argelinos están en sus casas cómodamente y sus domésticos del Polisario en sus hoteles de cinco estrellas o en palacetes disimulados en medio de miseria de Tinduf, de tienda de campaña.

Por ello la gente que puede huye de este infierno argelino-polisarista.

 

 

 

 

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