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TIRANÍA DEMOCRÁTICA CONSTITUCIONAL Por CRISTIAN GUZMAN ZUMARAN ABOGADO MAGISTER EN SEGURIDAD Y DEFENSA Encadenados al Eterno Ciclo del Absurdo

Tribuna infomarruecos.ma

CRISTIAN GUZMAN ZUMARAN
ABOGADO
MAGISTER EN SEGURIDAD Y DEFENSA

¿Cómo se cura una “falsa pandemia”? Obviamente con una “falsa vacuna” o por lo menos con una de dudoso origen y aún más de cuestionable proceso de elaboración.

En Chile antes de la pandemia ya se habían impuesto inéditas restricciones a la libertad de las personas, en todos los sentidos, se afectaron gravosamente las garantías constitucionales de los habitantes de la República argumentado que la protesta social enfocada en unos pocos sectores de cada región afectaba la seguridad nacional y utilizando la vandalización de algunas estaciones del tren subterráneo como argumento para justificar estas medidas restrictivas.

Lo cierto, es que objetivamente la destrucción de las estaciones fue superficial ya que, precisamente el daño que puede causar una turba inorgánica e improvisada no cuenta con las capacidades para penetrar las instalaciones aseguradas de la red de trenes que son de hormigón reforzado. Aún cuando se hayan quemado algunos vagones especialmente puestos en una estación para que se pudiera acceder a ellos. La autoridad nunca ha hecho públicos los videos de las miles de cámaras de seguridad que hay en las estaciones

Sin embargo, la empresa tardó 1 año en “reparar” los daños. Demoró lo mismo que tarda en construirse una red casi desde cero, pero lo hizo y esta vez la red 10.0 de transporte público subterránea vuelve recargada ya que de vuelta a la “normalidad” nunca volverá a ser lo mismo.

Lo carros de tren al igual que se ha hecho en los aviones de pasajeros vuelven con algunas modificaciones en sus sistemas de seguridad que dejarán incluso como obsoletos a los mejores y más creativos guionistas de Hollywood.

Cámaras con control de temperatura, reconocimiento facial en línea y frecuencia cardiaca, dispositivos de escaneo corporal y rayos x, micrófonos de luz altamente sensibles y de alcance extra largo, sensores telemétricos de enlace a los teléfonos celulares de los pasajeros para intervenir las comunicaciones y copiar los datos de los dispositivos electrónicos. Toda esta tecnología dejará de ser ficción para convertirse en realidad.

Todo, comandando desde un centro de operaciones Nacional y regional controlados por las agencias de seguridad del estado que le rinden directamente al poder central.

Obviamente toda esta tecnología debe pagarse y mantenerse y eso se hace con las alzas injustificadas del precio del pasaje. Todo lo pagará el usuario de su bolsillo y para que nos vigilen. Mis queridos amigos, el futuro ha llegado y para quedarse.

Finalmente el diablo muestra la cara y confirma el anuncio, el gran hermano se ha tomado la ciudad. Cualquier conversación, lectura, llamada, mensaje, publicación en redes sociales, fotografías, correo electrónico será copiado y grabado en los centros de comando, por las agencias de seguridad y todos los detalles de las comunicaciones y material de trabajo serán analizados por los expertos de inteligencia y software de análisis de información para detectar eventuales patrones de comportamiento “peligrosos” o “sospechosos” de ser o posiblemente convertirse en algún acción que esté en contra de los intereses del poder central, cualquiera que sean los intereses de ese poder que controlará las vidas de las personas.

Chile ha sido el “laboratorio” de estas prácticas infames para el mundo, instaladas por el actual grupo gobernantes. Pero, en su descargo, no tenían opción salvo la de perder sus privilegios con la banca internacional y ponerse del lado de la gente común. Obviamente optaron por mantener sus privilegios.

Toda esta tecnología, se instaló en hoteles, resort, restaurantes – los que le importan a las agencias de seguridad – (que fueron arrendados por el estado para “residencias sanitarias”) y mientras nadie estaba mirando ahí trabajaron en “secreto” los técnicos. Edificios y Oficinas públicas que atienden público, en las oficinas y hasta en los baños de ministerios y cualquier lugar donde se junte gente, especialmente en estadios, gimnasios, cines, plazas, universidades, escuelas, empresas y malls. En fin, en todos los lugares donde se junte gente a pasar el rato o reuniones de amigos.

Ya no quedaran lugares donde reunirse en privado. Ni siquiera el propio hogar ya que cualquiera que tenga un dispositivo con cámara y micrófono especialmente un Smartphone el aparato registra todo lo qué pasa en su entorno incluso si está en descanso o “apagado”.

Por eso para los Chinos era imperativo que se instalara el 5G, porque esa es una red independiente de la 4G que controlan desde USA.

Un anuncio presidencial de una futura licitación que aún no existe pero que permite “hacer pruebas” y programas pilotos. Así nadie hace nada “ilegal” porque ya se dijo por la prensa que “alguna vez se haría”. Esa genialidad comunicacional obviamente no viene del gobierno chileno, ahí no hay nadie con ese nivel de inteligencia para fraguar una idea tan elaborada y con la afectación de tantos niveles cognitivos como esa.

Y todo ese gran esfuerzo para que? Lo que quieren los que “gobiernan” quieren anticipar el comportamiento de masas y para eso deben saber que hará el individuo, no lo que hace ahora o lo que hizo ayer, sino lo que hará en 3 meses o incluso más tiempo. A los gobiernos les importa saber si lo que están haciendo en sus programas de políticas publicas está incubando una eventual revolución y no que esta les explote en la cara como sucedió el 18/10 de 2019 y con eso anticiparse a ese comportamiento de la masa y mantener el control de poder para poder seguir beneficiándose de la administración estatal.

Anticiparse a eso permite por ejemplo mantener un tipo de gobierno público con el mínimo de esfuerzo y “costos públicos” que para ellos es lo mismo ya que consideran los bienes del estado como suyos propios.

Y así no se necesitará acceder a las demandas sociales en su conjunto sino controlar solo las variables que inciden en las intenciones revolucionarias de una parte de la masa social y que pone en riesgo la “estabilidad” del país, su propia estabilidad y permanencia; aquella parte que es la incumbente en la “explosión” social.

En palabras simples, no hay que reprimir a todos, sino selectivamente a los que inciden en la ejecución del movimiento social. Algo así como ver el futuro y saber a quién se debe “neutralizar” en el pasado, que para ellos es su presente, para que no ocurran los hechos que se quieren impedir. Una  especie de paradoja del tiempo, pero ya sabemos, al menos en teoría, que “alterar la línea de tiempo” es siempre un problema y trae severas consecuencias.

La tecnología ya existe y se ha instalado en todos los lugares de interés social y político mientras el mundo entero cree que está en pandemia cuando en realidad lo qué hay es que se sacó a las personas de los lugares comunes para adaptar las ciudades y edificios a la nueva era del control total de las personas.

Y todo esto bajo “el amparo” de la Constitución que ya ha sido violada tantas veces por el gobierno y los empresarios que aquella perdió la conciencia y solo permanece ahí, como un cuerpo catatónico y sangrante solo esperando a ser nuevamente abusada.

Por eso le llamamos TIRANÍA DEMOCRÁTICA CONSTITUCIONAL, por que a todo esto le han dado el hipócrita título de “democrático”; ya que las restricciones están descritas en la Constitución política como medidas extremas para situaciones extremas de catástrofe, pero no había catástrofe, ni terremoto, ni inundación, ni volcanes por más que pusieran a un tipo todos los días por horas hablando de volcanes que van a hacer erupción, pero eso no pasó y aunque sale mucho humo y cenizas, no da para catástrofe nacional y viene la desesperación de los gobiernos porque la presión de las transnacionales es enorme y esa sí que es una catástrofe porque ellas son dueña del dinero con el que se pagan los privilegios a los falsos Lores o la realeza de cartón que ocupa todos esos cargos pagados por designaciones a dedo en los ministerios y diversos servicios “públicos”.

Es esta monarquía a la chilena que no tiene estructura institucional porque quienes la diseñaron en el siglo XIX no tenían idea de lo que era realmente una monarquía de verdad porque nunca habían visto ni estudiado una ya que no tuvieron acceso a una educación verdadera en las grandes capitales del mundo porque eran demasiado flojos y burgueses para avocarse al estudio en Europa o Inglaterra y se dedicaron a pasar por bares y lupanares gastando las jugosas mesadas de sus familias que eran obtenidas con el trabajo de miles de esclavos, primero, y luego otros miles de “trabajadores” en condiciones sub humanas en sus minas de carbón y salitre. ¿Para que estudiar?, si eran “aristócratas” a la chilena.

Esos fueron los que diseñaron todo el modelo institucional de Chile desde el siglo XIX en adelante y de no ser por la Masonería que tomó el control a inicios del siglo XX, que alguna mejor idea tenia de lo que es una monarquía aún Chile estaría en la Colonia y que luego de 1925, fracasó estrepitosamente cuando debió crear una institucionalidad perecedera, en vez de eso, se metió dentro de la que había y creó una nueva, una propia y secreta, adyacente, “invisible” al ojo de los comunes y se dedicó a gobernar en las sombras en un universo supra estatal, paralelo, que finalmente colapsó porque la institucionalidad del mundo real no dio a basto en su vetusta y desnutrida forma cayéndose como un castillo de arena seca ante la realidad de la modernidad política y social del mundo visible en el siglo XX.

Demostró con ello que la corrupción se genera como un cáncer en el Estado, aún cuando el que gobierna – públicamente o en las sombras – pueda tener buenas intenciones si no crea instituciones que evolucionen conjuntamente con las sociedades, y de eso los que más saben son las monarquías que tienen más de 1000 años o 10 siglos, no los estados que solo están aprendiendo a gatear en el mundo de gobernar. Había que hacerlo con conocimiento, ética y moral y se hizo sin nada de aquello. Y lo que es aún más muestra de ignorancia, se hizo con soberbia, porque no se le preguntó a nadie y menos a los que sabían cómo se hace, a los verdaderos reyes.

En cambio en Estados Unidos, los padres fundadores, lo único que hicieron, explicado en forma simple, fue cambiar el nombre al Rey por “Presidente”, eliminar los títulos nobiliarios, cambiarle nombre a esos títulos y obligar desde el poder central a elegir autoridades políticas locales con las cuales entenderse de estado asociado y a estado federal y hacer elecciones de esos cargos cada 4 años, con derecho a votar por la autoridad nacional por medio de delegados. Rebajar la tasa impositiva y reconocer el derecho de propiedad privada y a la auto defensa en caso de que el Estado no llegue a tiempo o no tenga los medios para llegar a defender a los ciudadanos y una fuerza militar federal que defiende las fronteras de la federación, reconociendo los poderes y autoridades locales las que deben someter parte de su autonomía al poder central. La pérdida parcial de autoridad local a cambio de protección, organización y facilitación del intercambio comercial entre los estados federados.

Seguridad que ya ofrecía la monarquía inglesa, solo que con tasas de impuestos extremadamente altas, y además estaba demasiado lejos para garantizarla. Por eso la Constitución Americana es tan breve y simple y solo ha sido enmendada 27 veces en su historia, siendo la última en el año 1993, sobre una enmienda que modifica la dieta parlamentaria que estuvo congelada desde 1796.

No cambiaron casi nada estructural, todo quedó donde mismo, pero todos estuvieron de acuerdo en que se debían respetar los periodos de cambio en el mando.

Hoy sabemos que de algún modo las monarquías están de vuelta en América Latina y el mundo, en forma de Gobiernos Corporativos o pseudo monarquías pragmáticas; sino, que alguien me diga que tipo de gobernante es el “presidente Chino” o Vladimir Putin, o Maduro, o lo que pretendió ser Evo Morales, o es Cristina Fernández y antes de ella Menem y Lula. Modificando sus constituciones para mantener un reino en una sociedad que no entiende lo que es una monarquía, porque han sido lobotomizados sin que en ese espacio vacío se haya puesto nada para reemplazar lo que se conocía.

Desconfío con algunas dudas de lo que ocurrirá luego del plebiscito. Pero desconfío totalmente de los que están maquinando el supuesto “cambio”.

Luego de las reuniones “secretas” en Panamá el año pasado de políticos y empresarios seleccionados nuevamente a dedo de sectores transversales, donde se les mostró que nada cambiaría y que no importa que forma y nombre le pongan a la nueva Constitución, si es del 80’ o del 2025, curiosamente y digo curiosamente porque no es casual que la “nueva Constitución” vaya a ser promulgada 100 años exactos después de la supuestamente más estable Constitución que dio “prosperidad” a Chile por 40 años, perdón, sí dio estabilidad, pero solo para un grupo muy reducido de privilegiados, la clase media profesional aburguesada y la oligarquía ex aristocracia del siglo XIX. Solo ellos, ya que precisamente fue esa Constitución la de 1925, redactada por UN solo hombre (Alessandri) porque en Chile no había un alma capaz de seguirle el ritmo intelectual, al igual que como ocurrió con Andrés Bello, otro iluminado que redactó en solitario el Código Civil y que lleva casi 200 años sin cambios porque nadie en Chile se atreve a modificarlo y no hay nadie de los que tienen el poder que pueda hacerlo porque se lo impiden sus evidentes incapacidades intelectuales, lo mismo ocurre con el Código Penal.

Sí, fue esa Constitución del 25’ la que causó, por su rigidez institucional el desplome de una democracia construida sobre ladrillos pegados con clara de huevo.

Una institucionalidad que suponía que solo existía un grupo de incumbentes y beneficiarios del poder, las élites de Chile, una Constitución que ni siquiera consideraba a la clase obrera o campesina, a los gremios y los pueblos originarios, menos a las mujeres, como dignos de ser nombrados y que en pleno siglo XX creó una REPUBLICA retrograda a imagen del siglo XIX que solo tenía UN TIPO de ciudadanos, HOMBRES de familia casados con propiedades y profesión; y FUNCIONARIOS PÚBLICOS de PLANTA.

Entonces, cuando anunciaron a los Godos, estos ya estaban en el Living de la casa tomando cerveza barata y bailando con la suegra. Cierto, en el 73’ la crisis les explotó en la cara, pero fueron 40 años de incubación y 1000 días de fumarola volcánica que ocurren porque la institucionalidad Constitucional controlada por ineptos y codiciosos era tan rígida que no se adaptó a la evolución y a los cambios globales de su tiempo, porque fue pensada por un Aristócrata, hijo de otro Aristócrata con pensamiento colonial, produciendo el quebrantamiento del estado de derecho por todos los actores sociales y especialmente por las transnacionales del cobre y la minería, la misma fórmula de sedición que nos involucró en una Guerra con los países vecinos en 1879, pero en el 73’ eso era inviable y lo más fácil fue derrocar al gobierno socialista de Allende porque al igual que el de Piñera no contaba con las bases de personas suficientes ni para ocupar los cargos de confianza, con la excusa de que se hacía porque que era socialista. La hipocresía de la clase política chilena está solo a su nivel mediocre de políticos rastreros y de bajo precio.

Y hoy nuevamente una Constitución redactada por un solo hombre, esta vez un lunático, (Jaime Guzman) reclutado por un Dinosaurio Aristócrata en extinción, porque tampoco había nadie con más labia que él en Chile (Fue una mala copia de Alessandri – ya que nunca estudió fuera de Chile o hizo un Doctorado, Magister o Diplomado, solo era el que más cerca estaba siempre de su profesor y fue reclutado para el encargo, casi por descarte, porque era lo que tenía más a “mano” y era de su extrema confianza ya que en el epílogo de su vida se enfrentaba a un mundo nuevo que le era completamente ajeno).

Básicamente tuvo que copiar los apuntes que le dio el embajador de USA sobre la Constitución y leyes americanas que le insinuaban las transnacionales desde Yale y Harvard. Esa primera versión con más de la mitad de su contenido en artículos transitorios y por tanto inútiles fue aprobada en 1980, en un plebiscito completamente fraudulento, sin padrón electoral y bajo estado de sitio; (Curiosamente de la misma forma al que se va a realizar el 25/10). Si hasta para hacer fraudes son ineptos y poco creativos.

El botón de oro de la Constitución es que su capitulo más importante, el que contiene las garantías constitucionales, en su parte referida a la Igualdad ante la Ley es una frase que suena vacía para quienes deben aplicarla, nadie sabe explicarla o no se atreven porque a las elites les da pavor reconocerse como “iguales” ante otros de menores privilegios y tener que enfrentar la idea de que las “clases bajas” puedan tener acceso a la riqueza y derechos ciudadanos en igualdad de condiciones.

Esa Constitución del 80’ que nada tiene que ver con la idiosincrasia del Chileno, que no representa la configuración demográfica ni étnica de los habitantes de Chile, no habla de los pueblos originarios, los excluye, los ignora, los invisibiliza, no habla de la historia de la gente de Chile, ni de su origen, ni su pensamiento, y no nos representa en nada, no hay una sola palabra o frase en la Constitución del 80’ que haga referencia a la forma de cultura del pueblo Chileno en su conjunto y su extensa diversidad.

No hay ni una institución que exista en la actual carta fundamental que haga referencia a nuestro modo de vida o aspiraciones como sociedad Chilena. Si se le quita la palabra “CHILE” de la portada, nadie sabría qué se refiere a nuestro PAÍS.

Por eso cuando después de exactos 40 años, (al parecer alguien lleva la cuenta en alguna parte y acá nadie lo ha notado) curiosamente la institucionalidad vuelve a quedar sobrepasada por el contenido de la nación y el pueblo chileno, es necesario volver a cambiarla y siempre de forma traumática, si no es por una guerra por la presión de potencias extranjeras, como en 1879, 1891 (una guerra entre las familias oligarcas, de los ricos por el patrimonio familiar y los títulos de propiedad), en 1925; o si no es por un Golpe De Estado como el 1973-1980, por la presión de las Transnacionales, o como se producen las “reformas” en 1989-90 por las presiones internacionales de la comunidad internacional desde las Naciones Unidas, esta vez es por la presión de la banca mundial, asociadas a las potencias extranjeras.

En resumen, no es por cuestiones ideológicas, sino de mera adaptación económica y sincronización con la banca mundial que ya no está dispuesta a financiar los privilegios de los gobernantes y políticos corruptos; y le ha puesto límite a los gobiernos y al gasto público.

Ha pedido a cambio la total intervención de las sociedades por medio de la vigilancia extrema del comportamiento social para evitar los brotes de revueltas sociales globales y así dar estabilidad a las regiones para proteger el comercio internacional y el tráfico de mercancías, bienes y servicios. Y no estará más permitido alterar ese orden, se inicia así una ERA MEDIA de “estabilidad” forzada (similar a la Edad Media post Imperio Romano) garantizada por gobiernos corporativos tan permanentes como la corrupción se los permita, ya que todos están vigilados desde que se levantan hasta que se duermen y su permanencia será tolerada por el gran ojo que todo lo ve, el gobierno mundial transnacional con sede en Ginebra y NYC, mientras sea del interés y no perjudique el fluido y seguro comercio Inter corporativo transnacional.

La vigilancia extrema de la vida privada de las personas, parecen buenas intenciones. Pero la humanidad ha demostrando solo una cosa comprobable en su historia moderna que el mundo está plagado de buenas intenciones que siempre han terminado en un conflicto de tamaño global y dos guerras mundiales lo han probado.

Somos una nación que pareciera ser la encarnación pura del mito de Sísifo, en perfectos ciclos de 40 años constitucionales, y justo cuando creemos que alcanzaremos la cima de la madurez como sociedad toda la institucionalidad se cae a pedazos sobre nuestras cabezas por esa incapacidad intrínseca de poder aceptar que; primero, debemos cambiar nosotros los Chilenos como sociedad para poder luego cambiar la institucionalidad y que ésta sea acorde y adaptada a nuestra cultura y no al revés.

Cada generación se da a sí misma una nueva Constitución que pretende sea para las generaciones futuras y cuando se dan cuenta que ese método no sirve que ya es tarde y todo el edificio se ha caído sobre nuestras cabezas, los mismos de siempre desenchufan el sistema, tiran el mantel, botan la mesa y nos obligan a comenzar todo de nuevo, usan a los militares para hacerlo, repitiendo el ciclo del absurdo en un país absurdo con habitantes absurdos que no se dan cuenta que desde 1833 estamos repitiendo el mismo ciclo de comportamiento político social absurdo cada 40 años.

Y como Sísifo, el héroe condenado por los dioses, que sube la piedra y luego ésta cae solo para que tenga que volver a subirla por la montaña sin que nunca pueda llegar a la cima, somos incapaces de notar que todo el esfuerzo que hacemos es inútil porque se fundamenta en una premisa falsa que consiste en creer que tiene sentido y dirección, que es razonable porque se justifica, intentar crear UNA REPUBLICA UNITARIA basada en UNA ÚNICA NACIÓN y no vemos que en realidad lo qué hay en Chile son MUCHAS NACIONES, tan distintas como sus integrantes, y que esa realidad multinacional subyace a cualquier vano esfuerzo que hagamos por verla como única e indivisible República.

Esas naciones deben ser reconocidas como autónomas y formar una FEDERACION de naciones con reglas claras y fuertes, de producción, extracción, intercambio comercial y conocimiento humano, etc.

Si quienes estén a cargo del proceso constituyente no son capaces de ver eso, si no lo logran después más de 200 años de repetir inútilmente el absurdo esfuerzo de Sísifo nunca llegaremos a ninguna cima. Chilenos! Hay que abandonar la tarea inútil de subir la piedra y deben rendirse a los hechos.

Somos una REPUBLICA multinacional tan variada como las colonias de inmigrantes que viven en su tierra, no importa la época en la que hayan llegado o llegarán y de nuestros pueblos originarios, de una riqueza incalculable por sus puras tradiciones ancestrales. Cada pueblo debe ser reconocido y respetado en su esencia, tener su zona autónoma y regir sus propios destinos como nación independiente al amparo de un gobierno central que regule y proteja esas relaciones, solo de esa forma podremos dejar la hipocresía y ser lo suficientemente honestos como para romper las cadenas que nos tiene sujetos al ciclo del absurdo que a lo largo de toda nuestra historia constitucional nos ha pesado y nos ha impedido alcanzar el tan anhelado desarrollo como país independiente.//

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