En Tiznit, la noche del Ramadán se transformó en un momento de fervor artístico y espiritual donde la poesía, la música y las alabanzas sufíes se entrelazaron para ofrecer al público una velada imbuida de piedad y emoción.
Organizada por la Asociación femenina Agraw de música sufí, esta velada ramadanesca reunió, el sábado, a amantes de los cantos místicos que acudieron para asistir a una serie de recitales poéticos y actuaciones de Madih y Samaâ, dos expresiones mayores del patrimonio musical espiritual marroquí.
En una atmósfera marcada por el recogimiento y la serenidad, varias agrupaciones especializadas en este arte auténtico se sucedieron en el escenario, ofreciendo interpretaciones que mezclaban los ritmos espirituales de la música Gnawa con las melodías de las alabanzas sufíes.
A lo largo de la velada, los artistas interpretaron una selección de poemas y cantos religiosos que celebran la vida del Profeta Sidna Mohammad, evocando asimismo los valores espirituales y humanos que caracterizan a este arte ancestral profundamente enraizado en la cultura marroquí.
En una declaración a la MAP, la presidenta de la Asociación Agraw, Safia Adouhan, indicó que la organización de este evento se inscribe en el compromiso de la asociación por perpetuar el arte del canto y las alabanzas sufíes y preservar este auténtico patrimonio espiritual.
Asimismo, subrayó que este tipo de iniciativas contribuye a reforzar el prestigio cultural de la ciudad de Tiznit, al tiempo que pone en valor su herencia artística y espiritual.
La presidenta de la asociación añadió que esta manifestación constituye también una tribuna para los cantantes y los conjuntos especializados, permitiéndoles presentar su trabajo al público, especialmente durante el mes sagrado del Ramadán, caracterizado por una atmósfera espiritual singular.
La velada concluyó finalmente en un ambiente de recogimiento y refinamiento, ilustrando el lugar que siguen ocupando la música y las alabanzas sufíes en el espacio cultural marroquí.

