Transó con los argelinos y la tiene tomada con Venezuela y Cuba  Por Hassan Achahbar (*)

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     El excanciller uruguayo, Luis Almagro, transó con los argelinos y fue así como se autorizó la apertura de una “embajada saharaui” en Montevideo. Se disfrazó de progresista y se hizo elegir, por consenso, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

     Hoy, es el enemigo “Número Uno” de los regímenes venezolano y cubano y sus aliados latinoamericanos. No comparto muchos de los puntos de vista de los gobernantes de La Habana y Caracas, en primer lugar, su apoyo al separatismo saharaui cuando, a la vez, unos reclaman la base norteamericana de Guantánamo y otros el territorio guyanés del Esequibo. Pero celebro su rechazo a las provocaciones por parte del SG de la OEA y a su aborrecible intromisión en sus asuntos internos.  

     El exministro charrúa de relaciones exteriores ha sido públicamente desautorizado por su mentor, el expresidente José “Pepe” Mujica. Pero nunca antes por los progresistas de La Habana y Caracas que ahora sí salen a lincharlo por sus ataques a sus respectivos regímenes.

    Acusan al uruguayo de llevar a cabo una agenda de autopromoción. Puede que se trate ante todo de una “agenda lucrativa”. En aras a la transparencia, no estaría mal que se investiguen sus cuentas, las offshore si cabe, para ver si puede justificar sus ingresos de los últimos cinco años. ¿No es él quien asegura que “el poder genera codicia, ansia de permanencia por encima de la ética”?

     Algo o mucho tendría que aclarar, por ejemplo, respecto de cómo autorizó la apertura de la “embajada saharaui” en Montevideo y de sus numerosos encuentros con el mercader hispano-uruguayo Emiliano Gómez, autoproclamado representante del “pueblo saharaui” en Uruguay.

    Afirma el Papa Francisco y tiene toda la razón que “mejor ser ateo que un católico hipócrita”. Se puede añadir: “mejor ser ateo y no ser un Almagro”. El uruguayo no es de fiar. Ha traicionado y defraudado a José “Pepe” Mujica. Ha decepcionado a todos aquellos que han depositado en él su confianza eligiéndole SG de la OEA. Ha transado con los argelinos.

    “Sabes que siempre te apoyé y promoví. Sabes, que tácitamente respaldé tu candidatura para la OEA. Lamento que los hechos reiteradamente me demuestren que estaba equivocado”, le ha reprochado José Mujica, molesto y defraudado por la posición antichavista de Almagro. “Lamento el rumbo por el que enfilaste y lo sé irreversible”, agregó.

(*)Periodista especializado en temas iberoamericanos