CrónicasDeportesFeatured

Un caso perdido Ahmed Elamraoui

Ahmed Elamraoui
Escritor y traductor
Foto del autor

A lo largo de casi tres lustros, una masa importante del público deportista seguía los partidos y las noticias, incluso las infinitamente personales, de los dos grandes jugadores del futbol en el planeta. Estos dos galácticos, gigantes, dioses inclusive, han sido objeto de imitación y celebración  total. Lo que importa aquí es el público árabe del mar al rio(Éufrates), porque los demás saben muy bien lo que hacen, saben muy bien leer entre líneas y saben lo que significa mandar distrayendo a la gente.

La aparición de estos dos jugadores, coincidió con la privatización del mundo audiovisual. Cuando las grandes empresas, bajo el consentimiento de la FIFA y el Comité Olímpico, se apoderaron y se adueñaron de la transmisión de los partidos del mundial, y de los grandes eventos del deporte. Lo que significa que los pobres se han privado de eso, y por lo tanto tienen que soportar otro cargo y pagar el producto si quieren disfrutar, o quieren olvidarse un poco de la amargura y de las ofensas de la vida cotidiana.

Da la casualidad, la paradoja, la coincidencia o el adrede planeamiento da igual, que de entre los árabes han salido magnates del mundo financiero para orientar el deporte y decidir sobre su futuro, tomando la fusta con una mano, y con la otra las riendas. Y la verdad es que no han parado aquí, a sabiendas o no, sino que el impacto de la influencia se reflejó en la vida de los pueblos pobres que son la clase más consumidora de la banalidad. Acordemos de lo que pasaba en las veladas otoñales i invérnales por ejemplo: jóvenes, hombres mayores ocupando sillas en los cafés horas antes del inicio del partido, niños detrás de ellos alargando los cuellos para ver los dioses. Al marcar el primer gol, siempre hay dos bandos que se convierten en portavoces de los que juegan en el terreno: de repente empieza el intercambio de insultos y de adjetivos despectivos. A los dioses les defienden así:

_Es alto y guapo.

_Es bajito pero es mago.

Y así ocurre también en el mundo virtual durante más de una década. Ni los jóvenes han conseguido trabajar, ni los niños consiguieron estudiar. Nada de nada. El Messi, está en todas partes: en la montaña, en la aldea, en la ciudad, en la cueva, en el corral… vayas donde vayas, veras la camisita más deseada entre las pequeñas mentes. Mientras que el corte de pelo de Ronaldo, se ha quedado en algunas cabezas como una estampa impresa durante mucho tiempo, con ello gastan más tiempo que con sus padres, eso si hablan.

Hace pocos años, la gentuza hablaba y comentaba y baraja  el futuro de los dos ídolos. Esa misma gente se olvidaba del futuro de los suyos. Y ahora que la energía de los jugadores se acera al agotamiento total, van a nomadear un poco en Europa antes de irse, muy bien acogidos, rumbo a “aquel país”, donde cosecharan en un año, lo que ganaban en una carrera entera.

¿Qué más quieren para descubrir el juego de la fabricación mediática?

Quítense el biberón y remanguen…POR FAVOR.

Afficher plus

Articles similaires

Bouton retour en haut de la page