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“Vela en la obscuridad” Leído en diario sur: La ola del Tangerino Por Jesús Nieto Jurado

 

     Nos lo adelantó Ignacio Lillo en estas páginas de SUR. Tánger y Málaga volvían a unirse por ferry, 38 años después. Fue una noticia esperada, alegre, y un golpe de efecto para que nuestra ciudad no deje de tener un tentáculo y un nervio conectado con ese macropuerto de la otra orilla. Porque hay que pensar ya en términos de estrategia, de que ‘la nave vaya’, sin preguntar a ‘la Brunete del inmovilismo local’. Ni perdernos en los eternos debates que -al menos en lo referido al progreso- siempre han dejado al malagueño entre estupefacto y frustrado.

     En esta historia del ‘bajarse a Tánger’ hay más lecturas que vienen a tocar la sensibilidad más profunda a propósito del ferry. Porque ya hemos dicho aquí que Málaga «se espejea» en Tánger y viceversa, según la acertada metáfora de Alfredo Taján. Porque la ‘dolce vita’ de aquella ciudad internacional nos remozó cuando por Tánger se puso el sol y aquel Nueva York del Magreb, aquella «deliciosa mentira» que diría Sanz de Soto, vino por Torremolinos y Marbella a dejarnos la primera ola de modernidad, que no la última.
    España tiene una deuda con Tánger y viceversa. La situación del Teatro Cervantes de la ciudad africana, donde crujen las vigas y resuenan los aplausos de los exiliados al ‘Emigrante’ de Don Juan Valderrama, es otro cantar. Pero también Tánger tiene en España y en Málaga la imagen más clara de la libertad plena, y esa relajación de las costumbres por la que la democracia es plena y Occidente es Occidente con todos sus acordes y desacuerdos. Y en tiempos de zozobras geopolíticas, los turistas y hasta la frivolidad de los viajeros con posibles son la mejor embajada.
    Yo soy intruso de todas las tierras, hijo de la frontera. Primo de la mezcla y amante de lo impuro. Por eso aplaudo el ferry que nos conecta a Tánger, donde quizá se juegue un lírico pin-pon entre las ‘jet’ de Marruecos y la de España. Aunque no alcance a vislumbrar los perfumes ni las magnolias de aquel Tánger, sabe uno que todo lo que sea conexión nos ha traído progreso.
     Porque el ferry a Tánger los fines de semana, si está la mar en calma, puede ser otro destino mítico del particular ‘hinterland’ de los malagueños. Y porque cuando oigo que el AVE es deficitario siento un pánico futuro cuando los sesudos economistas ocultan el impacto emocional del transporte rápido y fluido. Con Tánger, como con el AVE, se abre otra vía de futuro; el ‘Denia Ciutat Creativa’ tiene que ser otra ruta de prosperidad abierta hacia el Sur. Poner una pica en el coloso puerto norteafricano, y su tan cacareado resurgir, puede ser una jugada maestra para reforzarnos verdaderamente como la capital del Sur de Europa.
     La ola del ‘Tangerino’ hay que cogerla. Acaso porque en los días claros, desde el teleférico, empiezo a pensar que la Costa del Sol no acaba donde empieza el mar.
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Mokhtar Gharbi

Mokhtar Gharbi المختـــار الغربـــي Periodista صحافـــــــــي Tánger طنجــــــة Tel. mobil 00212 676743345 الهاتف Tel fijo 00212 539308362 www.infomarruecos.ma

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