América LatinaCrónicasFeatured

Venezuela Una Telenovela Más Dr. Mario H. Concha Vergara, Ph.D. – Docente, Chile

Opinión

 

Los venezolanos comenzaron al año de una forma muy particular: eligiendo dos Presidentes para una sola Asamblea Nacional.¿Qué sucederá este 2020?

Los últimos acontecimientos de Venezuela son muy parecidos a la idiosincrasia novelera del país. Hasta el momento hay dos Presidentes (uno bueno y el otro malo); dos Presidentes de la Asamblea Nacional (uno bueno y el otro malo), el asunto es ¿quién es quién? Ellos fueron elegidos en el mismo día, el día 5 de enero de 2020. Es lo que hay que dilucidar. Ayer, por ejemplo, me reuní con varias personas que pertenecen a ASIVECH (Asociación de Pensionados de Venezuela en Chile), obviamente, todas personas mayores de los 70 años de edad, a quienes el señor Maduro les ha confiscado, durante cuatro año sus pensiones y no tiene intención de pagar pues para él “la vejez y sus necesidades no son prioritarias en la revolución”. Pero, el Presidente interino Guaidó prometió que al llegar la democracia se pagarían dichas acreencias. Hay varios pensionados que han muerto esperando sus dineros.

Maduro y sus adláteres  no creen ni en revolución ni en nada que se le parezca; es por eso que él apoya a todos los regímenes parecidos al suyo y que se creen revolucionarios oponiéndose a todos los cambios democráticos en, por ejemplo, educación, salud y vivienda. Ellos, sólo creen en tener riquezas mal habidas. De esta manera Maduro quiere destruir lo poco que queda de democracia en su país que es nada más y nada menos la Asamblea Nacional elegida en elecciones y con una amplia mayoría democrática, es decir, mayoría anti chavista.

Venezuela ha sido famosa por sus telenovelas, como lo fue México en el pasado y por sus Miss Universo y Miss Mundo, que contradictoriamente deberían significar lo mismo pero que es un gran negocio para los organizadores, entre ellos el nefasto Donald Trump presidente de Estados Unidos de América (EE.UU.).

Uno de los Presidentes (Diputado Luis Parra) fue “elegido” sin cumplir con ninguna de las normas constitucionales y sin la cantidad de sufragios necesarios; el otro Juan Guaidó, quien es el Presidente Interino de Venezuela, reconocido oficialmente por 63 países del mundo, fue reelegido fuera del recinto de la Asamblea Nacional, pues un cerco policial militar no le dejó ingresar a él ni a ningún diputado de la oposición al recinto de la Asamblea.

El martes siguiente fue la “revancha” de la oposición: en plena sesión legislativa encabezada por Luis Parra, los diputados pro Guaidó abrieron por la fuerza las puertas de acceso y se enfrentaron a la policía. Corrieron por los pasillos del palacio y se abalanzaron hacia el podio. “Aquí estamos dando la cara”, declaró el “presidente encargado”.

Los nombres que componen la junta directiva de la AN liderada por Parra no se encuentran chavistas. Lo que sí hay son militantes retirados de la alianza opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD). No obstante, los integrantes de la bancada oficialista apoyaron a Parra. Y, lo extraño de todo esto es que todos los diputados que dejaron de apoyar a Guaidó, coincidencialmente fueron acusados de actos de corrupción por la justicia chavista, la cual terminó reconociéndolos como dirigentes legítimos de la Asamblea Hay que recordar que el sistema de justicia de Venezuela no es imparcial pues los Magistrados y Jueces son nombrados por Maduro.

Por otra parte, Luis Parra no la tiene fácil dijo el analista venezolano Luis Vicente León, “este diputado no tiene liderazgo ni carisma”. Falta de aptitudes que, según él, se suman al problema central: su elección carece de todos los elementos de legitimación. Así, nunca se conoció el acta y en su votación no estuvo el presidente en ejercicio, quien por estatuto es el encargado de verificar el quórum. “Ahora lo están usando y probablemente está recibiendo tremendas ventajas de este proceso, pero eso dura muy poco”.

El diputado Juan Guaidó cuando fue proclamado por la Asamblea Nacional de Venezuela “presidente encargado” en enero de 2019 tenía un propósito claro: sacar a Maduro del poder. Un año después, con el fracaso del “levantamiento” cívico-militar del 30 de abril de 2019 a cuestas, el líder opositor dejó de levantar los entusiasmos populares. El primer vicepresidente de la Asamblea liderada por Guaidó, Juan Pablo Guanipa, admitió que “nosotros no logramos el cambio que se aspiraba el año pasado, y eso genera desgaste en la conducción y en la dirigencia”.

Pero, como en política todo cambia rápidamente Otero director del mayor periódico de Venezuela, (El Nacional) reconoce un repunte en el liderazgo de Guaidó: “La imagen de él saltando la verja, ganando la votación y moviéndose para buscar un sitio donde elegir la directiva, todo eso subió su liderazgo”. Con el fin de capitalizar dicho repunte Otero pronostica las posibles nuevas maniobras de la oposición: “protestas que lleven a la ingobernabilidad y generen presión al gobierno para una eventual negociación”. “Pero Guaidó deberá mantener muy cohesionada a la oposición”, afirma.

Maduro tomó partido por Luis Parra, quien fue juramentado con el apoyo militar que le brindó el gobierno. Esto, porque al chavismo le es muy útil la división de las filas de la oposición. “Esperamos, sobre todo, que dejen la pelea interna, que dejen de golpearse e insultarse, y se dediquen a trabajar para resolver los problemas que tiene el pueblo venezolano”, dijo el diputado chavista Julio Chávez al referirse a sus colegas antichavistas, tratando de tapar la involucración gubernamental en el nombramiento de Parra. Lo que al parecer Maduro no entiende es que el sol no se puede tapar con un dedo.

Se dice que la estrategia de Maduro será adelantar la convocatoria a las elecciones legislativas, que deberían realizarse en diciembre de este año, lo que podría desarmar a la oposición que siendo mayoría, muchos de los diputados son permeables la corrupción gubernamental y por otra parte los partidos más radicales van a estar en contra, aludiendo a que es una farsa, mientras que los moderados alegarán que no hay condiciones, pero que hay que luchar en todos los tableros. “Si Guaidó no logra conciliar ambas posiciones, que lucen bastante separadas, la fractura los llevará al fracaso” dijo León.

Guaidó no se opondría a la realización de elecciones siempre y cuando se democratice el Consejo Nacional Electoral cuyos miembros son todos, sin excepción, miembros del partido de Maduro, lo que significaría, una vez más, que no habría garantías para la oposición. Pero, en la actualidad, no todo le ha ido bien a Maduro; pues además de los 63 países que se oponen a su sistema dictatorial, Argentina, México, y Uruguay, que hasta hace poco lo apoyaban, denunciaron su intervención militar en la elección de Luis Parra como presidente de la Asamblea Nacional. Maduro no solamente interviene militarmente en su país, está también creando condiciones para levantamientos populares en países que no están cien por cien con sus políticas en Latinoamérica. Apoya económicamente a grupos terroristas entre ellos al Frente Polisario y a grupos árabes-islámicos.

Entre estos grupos a los cuales Maduro apoya económicamente y con armas están: Al Qaeda. Estado Islámico de Irak y el Levante. Al Qaeda del Magreb Islámico. Movimiento Islámico del Turquestán. Movimiento Islámico del Turquestán en Siria. Frente Polisario en Argelia. Estos grupos terroristas están blindados por varios ministros y ministerios de Maduro. Por ejemplo el Ministro Tareck Zaidan El Aissami Maddah, es representante directo de Hezbollah en Venezuela y encargado de una Red violentista en el Continente sudamericano. Otro ex Ministro es Elías Jaua, quien fue destacado ministro de Hugo Chávez y luego de Nicolás Maduro. Para todos estos individuos y el propio Maduro, obviamente es un peligro que Guaidó asuma el poder en el país pues todos sería juzgados por alta traición, corrupción e intervención en otros países pues todos, aunque llegaron pobres al gobierno, ahora son multimillonarios.

e-mail: [email protected]

Show More

Related Articles

Close
Close