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Vidas en paralelo Ahmed elamraoui

Tribuna infomarruecos.ma

 

 

Dice la historia que estudiábamos de pequeños en los libros de lectura, que había, en una aldea lejana, un pastor joven quien no podía acceder a la escuela por ser pobre. Aquel  mozuelo  siempre llevaba sus ovejas a pastar cerca de una escuela aislada y con dos aulas solamente. Entonces se sentaba en la sombra de la pared en cuando hacía calor, y se abrigaba cuando llovía. Pero no perdía tiempo, porque escamoteaba las palabras de los maestros, y las memorizaba, hasta que un día pudo, desde la ventana, responder a una pregunta del maestro cuando este se hartó y se desesperó por no recibir respuestas de sus alumnos. Así el mozuelo al final pudo estudiar como los demás. Y la historia por ser pedagógica se acabó con la famosa frase:.. y al final realizó sus sueños y pudo ser alguien importante y se casó con la hija del….

Es un tipo de vidas en paralelo más o menos igual a lo que vemos hoy en día con un ´´poco de deferencia´´.

 Se considera mal afortunado el bar café que se encuentra en la esquina o está cerca de un trozo de tierra no edificado. El doble de los clientes esta fuera del local, intercambiando juegos o viendo partidos de futbol, o películas u otras cosas, y todo es gratis, basta solicitar a uno dentro, y el wifi te sale de contrabando. Los que hacen esto son normalmente pequeños o adolecentes que escapan del control familiar, son ahora adictos a esta mala costumbre, lo que les importa es saborear el buen gusto de aquel beberrón, sin darse cuenta del veneno envuelto con miel.

Otros listos de la sociedad fueron muy lejos…porque lo que hicieron se escapa a todo entendimiento.

Los de la pipa y la petanca encontraron la fuente del gas. La tienda del barrio tiene una jaula de hierro llena de bombonas de gas de tamaño grande. La noche invernal es larga para los amantes de la ¨famosa hierba¨. Lo que faltaba era un regulador y una manguera, lo demás se traía de casa, cada uno una pieza y… a disfrutar y a olvidarse del momento, en cada nube que sale, a círculos, de la boca.

Esto pasó solamente una vez, sí, en la historia del Lazarillo de Tormes, cuando el muchacho que acompañaba al ciego, hizo un agujero en el botijo de vino que este ultimo llevaba en sus brazos como un niño que se agarra a su juguete, y empezó a saborear el liquido ¨ con una paja larga de centeno, que para aquel menester tenía hecha, la cual metiéndola en la boca del jarro, chupando el vino lo dejaba a buenas noches¨.

Y esto vuelve a pasar ahora bajo nuevas formas, más astutas, pero dañinas. Por esto, es mejor ser pastor que “listo”.

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