Me contaba mi amiga Chafika, una funcionaria del sector público (como diría el gran Jaques Brel, un funcionario es unas personas que funciona), que con la pandemia recorría a los pedidos a domicilio.
“Experiencia de un par de meses y punto final”. La mujer afirma saca tiempo de los aprietos, pero prefiere comprar lo que ve y lo que elige.
Chafika no es la única. En casa todo el mundo esta ocupado permanentemente. Lo de “entrega a domicilio” era la solución o, al menos lo que creíamos. La falta de rigor en el marketing, proporcionando justo la mercancía que no se les vende nos convenció de buscar otra alternativa.
Hubiese ser la solución más idónea para ganar tiempo y reducir esfuerzo. Pero, el irrespeto de la regla comercial y del cliente acaba siempre por matarlo.
Y así fue…
Jihane.jedidi02@gmail.com
Sign Up For Daily Newsletter
Be keep up! Get the latest breaking news delivered straight to your inbox.
[mc4wp_form]
By signing up, you agree to our Terms of Use and acknowledge the data practices in our Privacy Policy. You may unsubscribe at any time.