Ex prisionero político de la dictadura desenmascara en la ONU a los activistas del Polisario

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Juan Carlos Moraga, Presidente Centro de Estudios del Magreb Para Las Américas

Ex prisionero político de la dictadura desenmascara en la ONU a los activistas del Polisario: “cómplices de quienes representan, precisamente, lo contrario de los derechos humanos y que  se encuentran procesados en tribunales españoles por crímenes de lesa humanidad, secuestro de mujeres, robo de ayuda humanitaria y en los campamentos de Tinduf  mantienen un régimen de partido único digno de las peores dictaduras”.

A continuacion intervención completa de Juan Carlos Moraga D. Presidente del Centro de Estudios del Magreb:

Juan Carlos Moraga Duque

Víctima de prisión política y tortura

Registro Informe Valech. N° 15614

Chile.

Señor

Presidente IV Comisión ONU

Presente
Señor Presidente:
Para quienes hemos sido víctimas directas de atropellos y sufrido prisión política y tortura, la defensa de los derechos humanos y la búsqueda de reparación, con verdad y justicia es una razón de vida. Desgraciadamente, en la mayoría de países donde se han violado estos derechos, la reparación para las víctimas es incompleta o no existe.
Es precisamente esta realidad la que nos motiva para valorar los esfuerzos del Rey Mohamed VI de Marruecos que, consciente de los graves atropellos cometidos en ese país durante los “años de Plomo”, enfrenta el problema, como lo hace el 7 de enero de 2004 cuando anuncia la creación de la Comisión Nacional de Verdad, Igualdad y Reconciliación, (IER), con instrucciones precisas de arrojar luz sobre las graves violaciones de los derechos humanos ocurridos entre los años 1956 – 1999. Después de 23 meses de trabajo esta comisión entrega un informe donde, junto con dejar constancia de “graves violaciones de los derechos humanos, sistemáticos y / o masivos, durante el período mencionado y que incluyeron desaparición forzada, detención arbitraria, tortura, violencia sexual, y ataques contra el derecho a la vida”, entrega propuestas concretas para que estos hechos nunca más se repitan.
Esta comisión es la primera de este tipo en el mundo árabe y llega en los albores del siglo XXI, cuando a nivel mundial crecen las demandas de respeto por los derechos humanos, pasando a ser un modelo de estudio para los procesos de justicia transicional en el mundo.
El reconocimiento a la forma en que Marruecos enfrenta y resuelve este delicado tema se debe a la seriedad de sus conclusiones, y la claridad con que determina las responsabilidades de los órganos y agentes del Estado en violaciones de los derechos humanos. En lo referente a reparación, la comisión investigó y resolvió solicitudes de compensación recibidas de las víctimas o sus dependientes, lo que incluye recomendaciones sobre rehabilitación médica y psicológica, reintegración social y resolución de problemas legales. El enfoque para tratar las violaciones de los derechos humanos en el Sahara no fue diferente, donde los habitantes de esta región tuvieron la oportunidad de organizar audiciones y recopilación de información de diferentes actores, incluidos los relacionados con el frente Polisario.
Este enfoque hace del IER una comisión singular entre las experiencias de otros países, pues logra llevar a cabo investigaciones sobre violaciones de los derechos humanos en sus diferentes formas, abordando también el concepto de género, teniendo en cuenta el sexo de la víctima y de reparación comunitaria, ampliando este trabajo a los sindicatos y organizaciones de la sociedad civil.
Por lo señalado  y en momentos que la defensa de los derechos humanos es una tarea  del mundo civilizado, nos sorprende que en esta sala se encuentren abogados españoles que, por diversos medios, anuncian que vienen a denunciar atropellos de Marruecos en contra de personas saharauis, sin considerar que son precisamente parlamentarios y dirigentes sociales electos, muchos que sufrieron en cárceles del Polisario, quienes llegan a la ONU para defender el Sahara Marroquí. Sin duda, la presencia de estas “delegaciones” ofende a quienes, a diferencias de estos “delegados”, hemos sido víctimas, lo que convierte a estos “voceros” del Polisario en cómplices de quienes representan, precisamente, lo contrario de los derechos humanos y que  se encuentran procesados en tribunales españoles por crímenes de lesa humanidad, secuestro de mujeres, robo de ayuda humanitaria y en los campamentos de Tinduf  mantienen un régimen de partido único digno de las peores dictaduras y, de eso señor presidente, los que hemos sido víctimas de prisión política y tortura, sabemos. Por lo demás, esto ya lo denuncio Human Rights Wach en su informe 2009 sin obtener hasta ahora respuesta del polisario.
Señor presidente, en un planeta donde el atropello a los derechos humanos es noticia diaria, el aporte de Marruecos es una luz en su forma de enfrentar el problema y garantizar en su constitución estos derechos. Inspirados en este ejemplo, en Santiago de Chile un grupo de académicos y dirigentes sociales de 9 países hemos dado forma a una Coordinadora Latinoamericana de Estudios, Solidaridad y Derechos Humanos.  Sin duda, Marruecos es un referente que quienes hemos sido víctimas de estos atropellos valoramos y sobre lo cual Naciones Unidas debiera tomar nota para ponerlo como ejemplo a sus países miembros.
Gracias señor presidente.