LA MARIHUANA Y LAS ADICCIONES Dr. Mario H. Concha Vergara, Ph.D. Director (Primer Presidente) del Centro de Estudios del Magreb Para las Américas

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Dr. Mario H. Concha Vergara PhD, Docente de TEW Chile

Para erradicar la drogadicción y las adicciones en general hay que entender tres cosas en particular:

1.- es necesario tener una educación de acuerdo a los avances científicos;

 2.-considerar que las adicciones son enfermedades tratables;

 3.- entender que los imaginarios sociales generalmente son producto de la ignorancia…

Situaciones como la apertura del mercado de la marihuana en Uruguay, la aprobación del uso médico en algunos estados en Estados Unidos (EE.UU.) y también del uso recreacional, y la autorización de una investigación científica, por vez primera, sobre el uso medicinal de la marihuana por parte del Departamento de Salud en EE,UU.  Exigen una mirada profunda sobre el combate de esta planta que induce al vicio y adicción  de los seres humanos.

La marihuana, sin duda, actúa como todas las drogas directamente sobre el cerebro humano. Afortunadamente los adelantos científicos han permitido identificar las vulnerabilidades del cerebro así como sus fortalezas y, determinar algunos cambios funcionales y estructurales, que se producen debido a la naturaleza adictiva de muchas sustancias, entre ellas la marihuana.

El cerebro humano alcanza su madurez alrededor de los 25 años de edad. Lo que significa que  entre más temprano una persona empieza a consumir alcohol o otras drogas, más altas son las probabilidades de desarrollar alcoholismo y otras adicciones en el futuro. Es imperativo llevar este conocimiento a padres de familia, aunque en muchos casos las adicciones se heredan pues, por ejemplo, en la mayoría de los casos los adictos provienen de familias adictas. Los educadores, jóvenes y a la comunidad deben ser informados para que tomen acciones concretas para que no se produzcan con estas adicciones un nuevo círculo vicioso; la educación es esencial para combatir las adicciones.

El problema de la marihuana ha sido totalmente simplificado y, por ejemplo, en Chile hay asociaciones de ancianos que creen firmemente que la marihuana les solucionará sus problemas de salud, y esto debido al  “impacto de mensajes que indican que no es una sustancia peligrosa”, esto lamentablemente  ha disminuido la percepción de riesgo y se debe fundamentalmente a una serie de intereses creados. “Este cambio cultural ha producido actitudes permisivas, incluso frente al uso por parte de adolescentes, lo cual tiene serias implicaciones a corto, mediano y largo plazo, a nivel social, económico, de salud…” (Ventura Ángela en Marihuana Cannabis Aspectos Toxicológicos, Clínicos, Sociales y Potenciales Usos Terapéuticos).

Para explicarnos lo anterior debemos recurrir al imaginario social de Castoriadis (1975) “que se enmarca en lo indeterminado; en lo inconsciente; en fin, en la imaginación” Dicho de otra manera se construye e instituye una manera de pensar la sociedad no tanto desde la identidad y lo determinable, “de los significados, sentidos y prácticas que se movilizan con esas ideas (Vázquez, 2002).. El imaginario social es fundamental para entender la posibilidad y el modo del conocimiento de la realidad (Cabrera, 2006).

Debido a esto la sociedad es incomprensible en el trato a quienes sufren de una adicción. Muchos no entienden que las adicciones son enfermedades. El imaginario por lo general es errado al no comprender la realidad social pues se imaginan situaciones diferentes a las reales. El histórico social ha ido de equivocación en equivocación debido a que el imaginario social tiene debilidades conceptuales que lamentablemente se van transmitiendo de generación en generación debido también a que la educación por lo general siempre está atrasada con los cambios conceptuales.

Los avances científicos nos permiten mejor comprender los cambios sociales; las significaciones imaginarias sociales que se construyen en el ser histórico-social, son contrarias muchas veces a los avances pues el ser humano, aunque pensante y racional, cree que su raciocinio es a prueba de errores lo cual no es cierto. Veamos el caso del presidente Trump de EE.UU. quien ha llevado su pensamiento a ser totalmente irracional en términos sociales, políticos y económicos al insistir que la droga en su país la comercian los mexicanos a quienes trata de retrasados, ladrones, ignorantes y otros epítetos llegando a enjaular miles de niños menores de 10 años de edad en verdaderos campos de concentración al mejor estilo nazi. Trump se deja llevar por el imaginario social de sus partidarios quienes se encuentran entre los estadounidenses más ignorantes y, aunque él no lo crea, entre los mayores consumidores y adictos a la marihuana.

e-mail:conchamh@gmail.com

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