Cronica desde TindufFeatured

Campamentos de Tindouf: Argelinos y argelinizados

Sahrauies... sahrauizados

y poco cómo me llamo, ni de donde soy ni como he llegado hasta aquí, sino lo que voy a revelar, porque a excepción de una sola hermana, toda mi familia (15 miembros entre próximos y lejanos parientes) sigue, como la inmensa mayoría de su población, rehén del Polisario en los campamentos de Tinduf pero esto no lo sabrán a través de España y sus laberintos de “derechos humanos” y de “solidaridad’ internacional… La situación de la población de estos campamentos es real y potencialmente inquietante. Atada a la vida, la gente se pregunta con qué derecho fue sometida a tantas humillaciones y a tantos atentados contra su dignidad saharaui. Cunde la desconfianza y la parquedad. Desaparecen trágicamente la solidaridad, la fraternidad y el amor al prójimo. La gente no busca más que sobrevivir para el día siguiente con la eterna pregunta de que si alguna ayuda humanitaria internacional u otra limosna haya llegado al campamento y, sobre todo, si les va a poder llegar parte de ellas.

Vivir no es existir. El dilema se ha vuelto a plantear, esta vez, acuciantemente después de que no pocos han manifestado su “inquebrantable voluntad” de exigir lo que es suyo.

Unos (en el Sahara marroquí) viven. Otro (en estos tristes campamentos argelinos de Tindouf) se limitan a existir.

Unos y otros tienen país, razón de quererlo y derecho de disfrutar de sus bienes y beneficios. “De Argelia y su Polisario no se debe esperar absolutamente nada”. M. El KG sabe lo que dice, él con sus 80 años cumplidos, muchos de ellos formando parte de las milicias de Buicher Mostafa Sayed y Mahfud Ould Biba, ¿secuestrando a los pastores y sus rebaños y a familias y sus bienes? “Total: Que se pregunte a Buiher a cuánto asciende el número de cabezas de sus camellos, pastoreando entre Argelia y Mauritania” ¿de quién eran, a quién pertenecían y como, por milagro pasaron a formar parte de su patrimonio.

Nos despojaron de todo… hasta de nuestra dignidad. Masas humanas que deambulan sin alma… sin esperanza… sin sentimientos.

Un mañana que nunca… jamás vendrá… un ayer que lo confiscaron, crucificaron y atormentaron.

Argelinos y argelinizados… tanto ¡monta, monta tanto.

 

 

 

 

 

Show More

Related Articles

Laisser un commentaire

Votre adresse de messagerie ne sera pas publiée. Les champs obligatoires sont indiqués avec *

Close
Close