Ciberseguridad en Marruecos, soberanía digital y resiliencia ante los nuevos desafíos

Marruecos refuerza la soberanía digital y la ciberresiliencia ante las nuevas amenazas tecnológicas.

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  • La Morocco CyberSecurity Week reúne en Rabat a autoridades, expertos y empresas para impulsar la protección de infraestructuras críticas, la seguridad cloud y el desarrollo de soluciones frente a las ciberamenazas.

La ciberseguridad ha dejado de ser una cuestión meramente técnica reservada a los especialistas en sistemas de información. Se impone como una necesidad estratégica, una condición para garantizar la continuidad de las actividades y un pilar de la soberanía digital.

Esta es la idea central que se desprende de las intervenciones oficiales, los intercambios entre expertos y las iniciativas empresariales presentadas en Rabat durante la Morocco CyberSecurity Week, organizada del 12 al 14 de octubre.

Bajo el lema «La ciberseguridad al servicio de la transformación digital y el desarrollo», esta Semana Nacional está organizada, en ejecución de las Altas Instrucciones Reales, por la Dirección General de Seguridad de los Sistemas de Información (DGSSI), dependiente de la Administración de la Defensa Nacional. Responsables públicos, expertos y profesionales analizan los medios para construir un espacio digital seguro, capaz de acompañar las transformaciones tecnológicas y las ambiciones de desarrollo del Reino.

Loudyi: la ciberseguridad es una necesidad, no un lujo

En la apertura del encuentro, el ministro delegado ante el jefe del Gobierno, encargado de la Administración de la Defensa Nacional, Abdeltif Loudyi, subrayó que la protección de los sistemas de información y el refuerzo de su resiliencia ya no son una opción, sino una necesidad impuesta por las transformaciones digitales.

La realidad de los ciberataques, señaló, impide seguir considerando estas amenazas como riesgos hipotéticos abordados únicamente en encuentros especializados. Todos los países se enfrentan a ellas, incluidos los más desarrollados. Los daños ocasionados han contribuido a sensibilizar a las instituciones públicas y privadas sobre el papel central de la ciberseguridad en la gestión de riesgos, la protección de sus intereses y la continuidad de sus actividades.

Para el ministro, la respuesta debe inscribirse en una estrategia nacional clara, basada en cinco ejes complementarios: un marco jurídico y normativo definido; el desarrollo de las capacidades humanas, técnicas y financieras; la sensibilización y la difusión de una cultura de ciberseguridad; el refuerzo de las capacidades de detección y respuesta; y la cooperación regional e internacional.

Sin embargo, protegerse frente a las amenazas actuales no es suficiente. Abdeltif Loudyi insistió en la necesidad de anticiparse a las del futuro, en un entorno en el que los autores de ciberataques renuevan constantemente sus métodos. La vigilancia debe ir acompañada de una revisión periódica de los mecanismos de protección y de la fiabilidad de los sistemas.

Para la próxima etapa, destacó cuatro prioridades: la formación de talentos, el apoyo a las empresas del ecosistema nacional de ciberseguridad, la protección de las infraestructuras de importancia vital y la atención a los desafíos relacionados con la inteligencia artificial.

El ministro recordó asimismo el compromiso de Marruecos, conforme a la Visión de Su Majestad el Rey Mohammed VI, con las iniciativas y los mecanismos de cooperación entre países, prestando especial atención al entorno africano y árabe del Reino. La construcción de un espacio digital seguro sigue siendo, según afirmó, una responsabilidad compartida que exige coordinación, inversión en competencias, vigilancia y anticipación.

La DGSSI sitúa la soberanía digital en el centro de la estrategia nacional

El director general de la DGSSI, el general de brigada Abdellah Boutrig, recordó que la ciberseguridad constituye un componente esencial de la soberanía digital y una palanca de confianza y desarrollo, por lo que no puede reducirse a una función secundaria.

Bajo el liderazgo de Su Majestad el Rey Mohammed VI, Marruecos ha sentado las bases de un dispositivo nacional sustentado en una estrategia, un marco normativo estructurado y capacidades de vigilancia, detección y respuesta ante incidentes.

Esta política incluye también una dimensión regional. Al señalar que ningún país puede garantizar por sí solo la seguridad del ciberespacio, Abdellah Boutrig recordó la participación activa del Reino en iniciativas de cooperación. Marruecos es miembro de la Red Africana de Autoridades encargadas de la Ciberseguridad (ANCA) y alberga la sede del centro regional africano de apoyo y coordinación para la respuesta a incidentes cibernéticos, el ANCA-CERT, cuya puesta en funcionamiento continúa.

El Reino figura, además, en el «Tier 1» del Índice Mundial de Ciberseguridad 2024 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), precisó el responsable, quien también ocupa la vicepresidencia de la ANCA.

Entre los proyectos en curso, la DGSSI prevé actualizar el marco jurídico y reglamentario para adaptarlo a las nuevas amenazas y a las tecnologías emergentes. También busca profundizar en el conocimiento del nivel de madurez y de los riesgos específicos de cada sector, reforzar sobre el terreno las capacidades de detección, auditoría y control, y prestar asistencia a las entidades públicas y a las infraestructuras de importancia vital en caso de incidentes, incluso cuando se producen varias situaciones simultáneamente.

El dispositivo contempla igualmente el refuerzo de la vigilancia y la detección de amenazas, la introducción de nuevos regímenes de cualificación y el seguimiento de las auditorías para garantizar la aplicación efectiva de sus recomendaciones. La DGSSI prevé, además, ampliar su actuación a las pequeñas y medianas empresas para ayudarlas a mejorar su nivel de ciberseguridad.

La inteligencia artificial ocupa un lugar particular en esta estrategia. Al transformar la naturaleza de las amenazas, plantea nuevas exigencias de dominio tecnológico, pero también ofrece la posibilidad de desarrollar soluciones nacionales destinadas a proteger el ciberespacio marroquí.

La nube, a prueba de confianza y soberanía de los datos

Otro de los grandes desafíos abordados durante esta semana es la migración a la nube. En un panel dedicado a la digitalización mediante servicios cloud y a las garantías de una transformación segura, los participantes subrayaron que la confianza digital, la soberanía de los datos y la resiliencia de las infraestructuras son indispensables para una migración controlada.

La nube ofrece ventajas en términos de agilidad, escalabilidad y rendimiento. Sin embargo, estos beneficios deben conciliarse con las exigencias de seguridad, cumplimiento normativo y continuidad de los servicios. Los debates abordaron, entre otros asuntos, los mecanismos de gobernanza, la gestión de los riesgos asociados a las arquitecturas híbridas y la evaluación de la criticidad de los datos antes de su migración.

La directora de Tecnologías de la Información y la Comunicación (ICT) de INWI, Imane Najari, señaló que las migraciones ya no se limitan a aplicaciones empresariales o web, sino que afectan progresivamente a entornos de producción, sistemas críticos y datos sensibles. Esta evolución requiere evaluar las aplicaciones que se van a migrar, elegir la arquitectura adecuada e integrar la seguridad desde el diseño de los proyectos.

También destacó la creciente importancia de los marcos normativos nacionales y de la soberanía de los datos frente a la sofisticación de las ciberamenazas.

Mashal Saad Buhamad, asesor estratégico en ciberseguridad y antiguo responsable de esta materia en el Ministerio kuwaití de Electricidad y Agua, indicó que los cambios geopolíticos obligan a revisar las estrategias de migración a la nube, especialmente en lo relativo a las tecnologías operativas y las infraestructuras críticas. Toda decisión debe ir precedida de una evaluación de los beneficios esperados en materia de confidencialidad e integridad, una exigencia que abre perspectivas para las empresas locales interesadas en desarrollar infraestructuras de nube soberana.

Youssef Ait Kaddour, director de Ciberseguridad y Protección de la Privacidad de Huawei Marruecos, insistió en que la confianza en los proveedores tecnológicos debe sustentarse en pruebas concretas y verificables de forma independiente.

Presentó cuatro dimensiones complementarias: la seguridad y la protección de la privacidad desde el diseño, los controles técnicos, la verificación independiente y la gobernanza. Estos requisitos implican integrar la ciberseguridad durante todo el ciclo de desarrollo de las soluciones, recurrir al cifrado y a los enfoques de «confianza cero», así como comprobar las certificaciones y el cumplimiento de las obligaciones legales aplicables.

Por su parte, Nouhade Mechkour, directora ICT de Orange Marruecos, explicó que la elección de una solución cloud debe tener en cuenta el valor añadido esperado para la actividad, la sensibilidad de los datos y el control de su acceso y localización.

La evaluación de la criticidad de las aplicaciones y de las consecuencias de una eventual interrupción permite determinar la arquitectura más adecuada, ya sea una nube privada, local, pública o híbrida. Esta decisión debe incorporar desde el inicio de los proyectos las exigencias normativas nacionales, en particular la Ley 09-08 relativa a la protección de datos de carácter personal y los marcos de referencia de la Comisión Nacional de Control de la Protección de Datos de Carácter Personal (CNDP) y de la DGSSI.

Mohamed Laklalech, director de Información y Tecnología del grupo Maroc Telecom, resumió el desafío al afirmar que «no hay transformación sin confianza». El compromiso del grupo se articula en torno a dos ejes: proteger sus propias infraestructuras, redes, centros de datos y entornos cloud para garantizar la disponibilidad y continuidad de los servicios, y acompañar a los actores públicos y privados mediante una oferta soberana integrada, con el objetivo de contribuir a un Marruecos digital más seguro y resiliente.

Orange Marruecos apuesta por tres iniciativas para reforzar la ciberresiliencia

La dimensión operativa de la ciberseguridad también quedó reflejada en la participación de Orange Marruecos en la Morocco CyberSecurity Week, en calidad de socio Cloud & Security.

El operador reafirmó su compromiso con una transformación digital basada en la confianza, haciendo hincapié en la prevención, la anticipación de riesgos y el refuerzo de la ciberresiliencia de empresas, instituciones y ciudadanos. La ciberseguridad se presenta como una condición esencial para una digitalización segura y sostenible, así como una palanca para el desarrollo de la economía digital nacional.

Nouhade Mechkour explicó que la prioridad del operador consiste en acompañar la transformación digital de las empresas y administraciones marroquíes mediante soluciones tecnológicas adaptadas a sus necesidades. El objetivo es combinar las tecnologías, la infraestructura local y los conocimientos especializados en integración para que las empresas marroquíes aceleren su transformación digital.

Esta estrategia se apoya en cinco ejes tecnológicos: la nube, la conectividad avanzada, el Internet de las cosas (IoT), los campus conectados y la ciberseguridad.

En el marco del evento se anunciaron tres iniciativas estratégicas.

La primera, acordada con Fortinet, se basa en la obtención de la especialización «Operational Technology» (OT), destinada a ampliar la oferta de Orange Marruecos en la protección de entornos industriales e infraestructuras críticas.

La segunda corresponde a la colaboración con NETSCOUT, empresa con la que el operador ya trabaja en la protección contra ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS). Esta colaboración evoluciona hacia soluciones avanzadas de inspección profunda de paquetes (DPI) y detección y respuesta a amenazas en las redes (NDR), con el fin de aumentar la visibilidad y la seguridad de las infraestructuras de red.

La tercera iniciativa, desarrollada con Ivanti, se centra en la protección de los dispositivos terminales. Su objetivo es mejorar la visibilidad de los riesgos que afectan a los equipos de los usuarios y reforzar las capacidades de gestión automatizada de las medidas correctivas.

Los expertos de Orange Marruecos también participan en los debates sobre las condiciones necesarias para una transformación cloud fiable y segura, así como sobre el papel del mercado de la ciberseguridad como motor de crecimiento e innovación.

De las infraestructuras críticas a la inteligencia artificial, una misma prioridad

Las diferentes intervenciones convergen en una constatación: la transformación digital no puede separarse de la protección de los sistemas, los datos y las infraestructuras que la hacen posible.

Para las autoridades nacionales, esta prioridad exige estrategia, regulación, formación, detección de incidentes y cooperación internacional. Para los operadores y proveedores tecnológicos, implica infraestructuras resilientes, soluciones adaptadas a la criticidad de los datos, mecanismos de control verificables y una mayor anticipación de los riesgos.

La protección de las infraestructuras de importancia vital, la lucha contra la ciberdelincuencia, la seguridad de los servicios cloud, el desarrollo de competencias y la contribución de la inteligencia artificial a la seguridad del ciberespacio figuran entre los principales asuntos del programa de la Semana Nacional de la Ciberseguridad.

Organizada hasta el 14 de octubre, la Morocco CyberSecurity Week ofrece un espacio de intercambio sobre las mejores prácticas y las soluciones innovadoras adoptadas a escala internacional.

Desde la soberanía de los datos hasta la protección de los dispositivos terminales, pasando por la nube y las infraestructuras críticas, el desafío consiste en integrar la ciberseguridad en el conjunto de la transformación digital. Como subrayó Abdeltif Loudyi, la confianza digital se construye colectivamente mediante un esfuerzo continuo, una coordinación reforzada y una cultura de vigilancia y anticipación.

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